lunes, 23 de enero de 2012

Todorov: "Hay que convertir la indignación en acción política"

"Para mí el futuro de Europa está ligado a un crecimiento de la comprensión e interacción entre estas diferentes partes"

Lingüista, filósofo, historiador, crítico y teórico literario de expresión y nacionalidad francesa, en 2008 le fue concedido el Premio Príncipe de Asturias. foto: Miquel Taverna. fuente:revistadeletras.net

El pensamiento de Tzvetan Todorov (Sofía, 1939) transciende cualquier forma de sociedad sea ésta líquida, sólida o de redes. Para él lo importante es no caer en las trampas de las utopías ni de las falsas promesas de paraíso, y confiar en las virtudes de la democracia y de la moderación. Con él acaba de arrancar la serie de debates «Virtudes», organizada por el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona (CCCB), que semanalmente y hasta el próximo 12 de marzo, traerá a pensadores de diversas disciplinas para que reflexionen sobre una virtud democrática. Todorov es la prueba más evidente de que hablar de moderación atrae audiencia: llenó por completo el teatro y se habilitó con pantallas una segunda gran sala.

Aprovecho su visita a Barcelona para preguntarle también por su último libro Goya a la sombra de las luces (Galaxia Gutenberg, 2011). Todorov ha encontrado en la obra de Goya la oscuridad y las sombras que el movimiento ilustrado –optimista redomado- no supo ver. Hace quince siglos, Simónides de Ceos describió la pintura como una poesía silenciosa; para Todorov las artes visuales tienen la capacidad de ser, con Goya, puro ensayo filosófico. La barbarie no desapareció con las luces de la Ilustración y eso Goya lo pensó con sus imágenes mejor que ninguno de los filósofos políticos de su tiempo. Goya es el pintor fundador de la modernidad y su obra, sostiene Todorov, contiene una lección de sabiduría que se dirige a nosotros hoy en día.

Lingüista, filósofo, historiador, crítico y teórico literario de expresión y nacionalidad francesa, en 2008 le fue concedido el Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales por representar el espíritu de la unidad de Europa, del Este y del Oeste.

En plena globalización y desorientación europea, ¿qué significa ahora ser un hombre de las dos Europas?

Para mí el futuro de Europa está ligado a un crecimiento de la comprensión e interacción entre estas diferentes partes. En un momento de crisis, las personas que pueden jugar un papel de mediador entre ambas partes es particularmente bienvenido, pero también puede suceder que la crisis favorezca el egoísmo nacional y aquélla persona que no se reconoce exclusivamente del lugar donde vive, sino de diferentes lugares a la vez, pueda pasar a ser percibida como molesta, poco deseable. Así pues, vamos a ver cuál es el papel que finalmente se juega.

Tzvetan Todorov (foto © Miquel Taverna/CCCB, 2011)

Viene al CCCB para hablar de moderación como antídoto de la amenaza de la barbarie, justamente ahora que comenzamos a experimentar cómo los mercados están minando el estado de bienestar en Europa. ¿No cree usted que hay que rebelarse contra un sistema que parece injusto?

Pienso que, efectivamente, todos los países europeos ven amenazados su plan de solidaridad social y de cultura, porque podría parecer que este tipo de gasto se puede reducir por encima de otros que se ven absolutamente necesarios. Mi comentario no es el de un economista y no tengo una propuesta sobre cómo realizar el reparto presupuestario, pero digamos que el ser humano no vive sólo de pan.

El ser humano no vive aislado, es antes que nada un ser social que vive en interacción con sus semejantes y que además es formado por esta interacción. Por tanto, los valores superiores de una sociedad son también los valores sociales, y no estrictamente económicos. La economía debe subordinarse al bienestar y no al revés. La solidaridad y las actividades culturales como la universidad y centros culturales no son un lujo, son necesarios y aseguran un bienestar social de largo plazo. Hay que acabar, pues, con esta lógica populista que sólo tiene en cuenta el presente inmediato, sin tomar en consideración el contexto más largoplacista y la necesidad de continuidad. Quizá porque avanzo en edad y tengo hijos e incluso un nieto me inquieto también por ellos, porque sé que ciertas decisiones que se tomen hoy en día tendrán consecuencias muy importantes dentro de 20 y 40 años. No hay razón, por tanto, para decidir de una manera inmediata y egoísta.

Y qué actitud puede tomar el ciudadano frente a la situación actual…

En democracia, en principio, hay medios que permiten influir sobre la evolución y la orientación del país, y yo prefiero el medio democrático al medio revolucionario. En Bulgaria, mi país de origen, he visto los resultados nefastos de los movimientos revolucionarios que nos prometieron maravillas y que en realidad produjeron situaciones mucho más desastrosas todavía que aquellas de las que nos querían liberar. Así pues, a priori, tengo una cierta desconfianza hacia los medios violentos para cambiar el presente.

Pero indignarse me parece útil. Los indignados de la Puerta del Sol ó Plaza Cataluña no proponen hoy una solución a nuestro problema, pero incorporan un mensaje que los partidos políticos o todos los órganos de gobierno han de tener en cuenta. Encuentro que este movimiento tiene el mérito de situar lo esencial en el centro de atención y de pedir por qué vías nos queremos conducir y cuáles deben ser los principios de nuestra existencia. La indignación me parece un buen punto de partida, pero también hay que convertirla en acción política, y la acción política pasa por las elecciones y por las manifestaciones de todo tipo que existan, esto es mucho más deseable a un golpe de estado.

"Los enterradores", de Goya (1912-1820)

Echemos pues mano de la herencia del pensamiento racional. ¿Qué nos queda del siglo de las Luces, cuyas sombras tan bien retrató Goya?

Muchas cosas, nuestra democracia contemporánea sin duda se fundó sobre los logros de la época de la Ilustración. En lo esencial, somos sus herederos. Creemos en la posibilidad de resolver las cuestiones públicas a través de argumentos racionales, recurrimos a la ciencia por encima de la superstición, creemos en los principios de igualdad y libertad, incluso si la fraternidad llega con un poco de retraso; y a pesar de todo, en nuestros países estos principios no son papel mojado. Tenemos el derecho de expresar y difundir nuestra opinión a viva voz, somos todos iguales ante la ley, tenemos derecho a voto… Todo eso el hombre anterior a la Ilustración no lo tenía. Todo esto procede de las luces. Somos, pues, beneficiarios de todo lo que la Ilustración ha hecho.

Pero…, porque siempre hay un pero, la Ilustración estuvo animada por un optimismo excesivo, por un voluntarismo grandilocuente, creyendo que todos los problemas del mundo podrían resolverse con una buena decisión política colectiva. Visto así, todo mal era superficial. En el fondo, el problema de la Ilustración es que no creyó en el mal, a diferencia de los primeros cristianos que lo situaron en el pecado original, algo que ahora nos puede parecer ridículo, sin embargo, era la manera que tuvieron en épocas antiguas de evidenciar un mal imposible de superar; porque el ser humano tiene caras oscuras que hay que tener muy en cuenta, y eso no es así por azar. Esa lucidez es la que le faltó a la Ilustración. Se volcaron en las luces, en la educación, pero todo eso no paró todo el mal que conocimos en el siglo XX, en gran parte procedente de gente con un alto nivel de educación. La barbarie no desapareció con las luces, y eso Goya lo sabía mejor que ninguno de los pensadores políticos de su tiempo.

Usted sitúa el pensamiento de Goya a la altura del de Goethe.

Goya es un pintor universal, y el más contemporáneo, habla con nuestro lenguaje. Primero he de decir que para mí la pintura es pensamiento, no sólo visión. Las imágenes que produce la pintura se transforman con el tiempo. Cuando uno las mira bien al repasar la historia de la pintura, su transformación es una importante muestra sobre el propio cambio que experimenta la mentalidad humana.

En Goya apreciamos un cambio en la tradición pictórica, y cuando miramos ahora hacia atrás vemos que efectivamente también se ha producido en el curso de este periodo de la historia un cambio de mentalidad, que él supo ver y expresar. Con Goya la imagen es pensada. Goya es el pintor fundador de la modernidad. Con él tenemos una nueva visión del ser humano, visión que se impondrá -de lo que el ser humano es- a lo largo de los siglos XIX y XX. Luego hemos ido renunciando a la representación o la figuración, pero continuamos siendo los hijos de Goya. Incluso los fotógrafos continúan construyendo sus fotografías más sorprendentes teniendo de forma inconsciente las imágenes de Goya.

Capricho 39 de Goya: "Asta su abuelo" (1799)

El conjunto de su obra capta la doble condición humana. De la pintura de la vida de corte a la pintura negra, Goya muestra un origen común del bien y del mal…

Sí, ahí dice usted muchas cosas. Goya es un pintor excepcional y hay algo de ello en la doble existencia que ha llevado, sin llevarlo a ser esquizofrénico, porque podría pensarse que lo era en el sentido técnico de la palabra. Por un lado era pintor de corte, primer pintor del rey con todo lo que eso significa, pinta los retratos de toda la aristocracia y burguesía madrileña y española, y en esta parte de su existencia es tan convencional como le era posible. Pero por la otra parte, a lo largo de toda su vida y en particular tras la enfermedad de 1792-93 y hasta su muerte, 35 años más tarde, tiene también una vertiente que yo a veces llamo nocturna y que impregna toda su actividad.

Primero en sus dibujos. Goya es el primer pintor que se toma los dibujos de una forma tan seria. Durante la pintura clásica se servían mucho del dibujo como forma de preparación del cuadro, pero no le concedían un valor autónomo, mientras que Goya ha dado forma a sus álbumes como si fueran libros, hasta sumar ocho libros. Estos dibujos no los vio nadie en toda su vida. Es decir, eran la parte más grande de su producción, la que mayor tiempo le tomó, y la gente ignoraba que existieran. Luego hizo los grabados. Los primeros, que eran Los caprichos, intentó venderlos, pero más tarde señalaría que no se vendían bien, que la gente no los comprendía, y los retiró de la venta al cabo de quince días, y enseguida retiró incluso las placas de cuero. El segundo ciclo de trabajo fueron Los desastres de la guerra, que jamás puso en circulación. Este hecho es muy extraño. Los grabados en esta época tenían el valor de las fotos hoy en día, un medio con alto poder de reproducción y difusión. Goya pagó, pues, todo el material y realizó todo un trabajo, adquirió las placas de cuero, las grabó y cubrió de tinta, luego realizó una tirada de cada uno y se los guardó en casa. Lo mismo hizo con la pintura.

Así es como él reacciona contra su enfermedad. Una vez pasada la enfermedad, que lo deja completamente sordo de por vida, realiza doce cuadros y los envía a la Academia de San Fernando diciendo: "Generalmente no hago más que obras por encargo, y ahora quiero hacer los cuadros en los que yo decido lo que hay". Así continuó el resto de su larga vida, y esto culmina con las pinturas negras que podemos encontrar en el Museo del Prado, que son algo increíble. Goya elabora unas inmensas piezas, que tienen una cantidad de pintura comparable a la de la Capilla Sixtina de Miguel Ángel, las guarda cerradas bajo llave y se va al extranjero. Nadie, ningún testigo contemporáneo a él, ni una sola persona las vio mientras él vivió.

¿Y qué es lo que Goya muestra en esta pintura, en estos grabados y en estos dibujos? Muestra todo aquello que la Ilustración dejó a la sombra. Goya exploró todas las sombras que oscurecen el alma y la actividad humana. Muestra los locos, los prisioneros, los asesinos, los violentos y todo eso que la pintura de entonces ignora totalmente, y que no conocemos más que de forma marginal, él lo introduce de forma masiva en el mundo. Goya nos revela que el ser humano tiene un inconsciente que se le escapa totalmente y que le conduce por zonas oscuras, que pueden hacer de él un criminal, un loco, un prisionero. Goya ha transformado nuestra visión y comprensión del ser humano, por eso es tan gran pensador, y no simplemente un gran pintor.

miércoles, 20 de julio de 2011

El logo del buscador está dedicado a nuestra fiesta nacional que se celebra hoy, 20 de julio

Homenaje de Google al 20 de Julio, Fiesta de la Independencia de Colombia
Como parte de la celebración de la Independencia de Colombia, el logo del buscador estará dedicado a nuestra fiesta nacional con una imagen realizada por la ilustradora colombiana Claudia Rueda, ganadora del Premio de la Sociedad de Ilustradores y Escritores para Niños de Estados Unidos y escritora de algunos de los más reconocidos libros educacionales en entidades como Unicef.
La artista gráfica señalo que con este 'doodle' (como se conoce al logo de Google en la Red) se hace un homenaje a personajes de la historia nacional como José Celestino Mutis, gestor de la Real Expedición Botánica y de Gabriel García Márquez al recordar sus afamadas mariposas amarillas.
Google ya había adornado su logo con temas colombianos anteriormente, como la conmemoración del Día de la Independencia en 2008 y en 2010, y con ocasión del pasado Festival Vallenato.

lunes, 18 de julio de 2011

Hay que resucitar el internacionalismo socialista

Las profecías del pensamiento único no se han cumplido. No se ha producido un choque de civilizaciones y la economía de mercado no ha propagado la democracia. Las guerras de Afganistán, Irak y Libia no son el escenario de un enfrentamiento entre el mundo libre y el fundamentalismo religioso, sino un nuevo episodio del colonialismo de las potencias occidentales. No hay una democracia planetaria, sino una intolerable desigualdad global. Mil millones de seres humanos viven la pobreza absoluta, la mayoría en el África subsahariana. Los cambios ya no pueden plantearse en un ámbito nacional. No surgirá un mundo más justo, si no se produce una movilización internacional. Es necesario rescatar el viejo sueño del internacionalismo socialista para crear una sociedad diferente, donde ya no sea posible esclavizar a los hombres ni a los pueblos y el consumo y el despilfarro no amenacen con un desastre medioambiental.

La lucha de clases es un problema internacional. Los países más ricos se apoderan de los recursos de los más pobres, utilizando la fuerza militar o el poder financiero. La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FA0) avisó a comienzos de año que los alimentos de primera necesidad han alcanzado precios desorbitados. En el 2010, el precio del trigo se ha incrementado un 80%, el del maíz un 74%, el de la soja un 36% y el del azúcar un 30%. Robert Zoellick, presidente del Banco Mundial, ha declarado que “si uno mezcla las oscilaciones en los precios de los alimentos con los elevados costes del combustible obtiene un brebaje tóxico que causa verdadero sufrimiento y contribuye a la inestabilidad social”. El hecho de que tres multinacionales (Cargill, Bunge y ADM) controlen el 90% del mercado internacional de cereales no favorece a los hambrientos. En el último año, el número de pobres (personas que viven con menos de 1’25 dólares al día) se ha elevado en 50 millones. La escasez y el encarecimiento de los alimentos también han afectado al norte de África y Oriente Medio. Los dictadores de Argelia, Túnez y Egipto intentaron frenar el descontento social, subvencionando los alimentos básicos. Después de la “primavera árabe”, la situación ha empeorado. Sin los beneficios del turismo y con un clima generalizado de incertidumbre, se ha disparado la inflación y ha caído el PIB. Naciones Unidas ha denunciado que en Yemen, la nación más pobre del mundo árabe, los niños combaten el hambre con “khat”, una droga que al ser masticada produce euforia y bloquea el apetito. Las protestas de la población aún no han logrado derrocar a Ali Abudllah Saleh, que gobierna Yemen desde hace 30 años entre la corrupción, el oportunismo y la represión.

En un excelente artículo ("Hambre y especulación en África", El País, 16-07-2011), Mercè Rivas nos cuenta que los países ricos de Oriente Medio (Arabia Saudí, Emiratos Árabes, Kuwait o Bahréin) están comprando tierras en el África subsahariana para alimentar a sus ciudadanos. Etiopía sufre una hambruna que afecta a trece millones de personas. Sin tecnología ni recursos para acometer una explotación agrícola eficaz, ha puesto en venta tres millones de hectáreas de sus regiones más fértiles, alegando que es una medida beneficiosa para todos, pues creará empleo (en realidad, peones que trabajarán en condiciones de precariedad extrema) y aportará dinero al erario público (algo dudoso, si se repara en los altos índices de corrupción política). Sudán, Malí, Uganda, Mozambique, Madagascar, Senegal, Camerún, Tanzania y Zimbabue han decidido imitar a Etiopía, sin preocuparse de cuestiones como el desplazamiento de las comunidades autóctonas, las migraciones masivas o la violación de los derechos de los pequeños campesinos, que carecen de papeles de compra o alquiler sobre sus tierras. La FAO ha advertido que en África el problema del hambre sólo puede resolverse preservando las pequeñas explotaciones agrícolas, pero los gobiernos y los inversores no muestran ningún interés por el sufrimiento de la población.
Detrás de estos conflictos, se halla la lucha de clases, que se ha globalizado, implicando a los países en una guerra por los recursos, con nuevas formas de colonialismo, donde los mercados imponen la voluntad de los más fuertes, sin la necesidad de recurrir a guerras convencionales. En esta espiral de agravios, los países pobres de rápido crecimiento (Brasil, India, China o Indonesia) aumentan sus rentas de una forma muy desigual, mientras Estados Unidos y Europa condenan a sus clases medias al empobrecimiento para mantener unos objetivos (inflación, déficit, solvencia) que cada vez se perfilan más irrealizables. Las pruebas de esfuerzo realizadas por la Autoridad Bancaria Europea (EBA) suspenden a dos bancos griegos, uno austriaco y cinco españoles. Se afirma que las entidades españolas cumplirán los criterios mínimos de solvencia en el período establecido, pero el estancamiento de nuestra economía no constituye un buen augurio. Algunos países de la eurozona, incluida la poderosa Alemania, han eludido las pruebas, sembrando la duda de que la crisis tal vez no afecta sólo a los países con una prima de riesgo más alta (Grecia, Irlanda, Portugal, España e Italia). Se baraja la posibilidad de rebajar los tipos de interés y alargar los plazos de vencimiento de los préstamos concedidos a Grecia para facilitar su recuperación. Se estudia utilizar el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (440.000 millones de euros) para recomprar un parte importante de la deuda griega y aliviar los intereses del rescate, que representan un 14% del gasto público griego, una cantidad que supera el doble de la media europea. Se teme que los cambios en las condiciones de los préstamos se interpreten como una forma de impago por las agencias de calificación.

Hace unos días, el Banco Central Europeo aceptó bonos portugueses como garantía para contrarrestar la drástica rebaja de Moody’s, que los había situado al nivel de los bonos basura. Se ha pedido que las agencias de calificación no evalúen a los países con planes de ayuda, pues las reducciones severas de su deuda podrían poner en peligro a la totalidad del sistema bancario europeo y provocar una catástrofe más grave que la quiebra de Lehman Brothers. En nuestro país, la Gran Recesión ha destruido algo más de tres millones de puestos de trabajo, las ayudas de Cáritas se han extendido a casi un millón de personas, el 25% de los niños vive en la pobreza, los desahucios se han multiplicado por cuatro y se ha un incrementado 5% la tasa de suicidios (aunque no se puede probar su relación con la crisis). Lo cierto es que hace un año la prima de riesgo española se hallaba en 170 puntos y, con ese pretexto, el gobierno de Rodríguez Zapatero aplicó unas reformas aberrantes, que castigaron a los sectores más débiles de la sociedad: asalariados, funcionarios, pensionistas, desempleados. Un año más tarde, la prima de riesgo se ha disparado hasta los 340 puntos y los analistas han advertido que si supera los 400 el rescate será inevitable. ¿Cuál será entonces la reacción de los españoles? ¿Se transformará la famosa indignación en insurrección? ¿Se producirán en las calles de Madrid, Barcelona o Valencia situaciones tan duras como las de Atenas, con manifestantes con pasamontañas y antidisturbios armados hasta los dientes, dispuestos a reprimir el descontento a sangre y fuego?
“Algo falla –señalan Daniel Manzano y Daniel Suárez- cuando las mayores dosis de restricción de las políticas presupuestarias que se suceden en los países cuestionados de la zona acaban siendo sistemáticamente insuficientes para calmar a los mercados” (El País, “Despropósitos”, suplemento de Negocios, 17-06-2011). ¿Por qué ha crecido de una forma tan alarmante la prima de riesgo española, si nuestra deuda sólo representa el 60% del PIB, mientras que la media europea es del 80% y la de Estados Unidos equivale al 102.6%? ¿Por qué se ha desmoronado Italia, si sus bancos han superado con nota las pruebas de resistencia? En el caso de España, la economía crece por debajo del 2% y la relación entre la deuda y el PIB ha pasado de un 36% en el 2007 a un previsible 72% en el 2012. En el caso de Italia, el PIB ha caído un 0’6% y las previsiones de crecimiento son desalentadoras. Miguel Fernández Ordoñez, presidente del Banco de España, afirma que “la prima de riesgo no tiene nada que ver con lo que hace cada país, sino con la incapacidad de Europa para gestionar la crisis”. Lo cierto es que se diagnostica sobre hechos, pero también sobre expectativas y las valoraciones proceden de las agencias de calificación. La cuestión es ¿quién controla a las agencias y de dónde procede su legitimidad? ¿Por qué tienen una influencia tan letal sobre gobiernos supuestamente democráticos y soberanos? Las agencias de calificación están controladas por empresas norteamericanas y europeas. El 60% de Fitch Ratings pertenece a la empresa francesa Fimalac, propiedad del multimillonario Marc Ladreit de Lachaniere, miembro del Grupo Bielderberg y caballero de la Gran Cruz de la Legión de Honor desde el 31 de diciembre del 2010. El Grupo Bielderberg es una conferencia anual que reúne a la élite del poder financiero y político para intercambiar opiniones, sin informar a la prensa ni a la opinión pública. Su falta de transparencia siempre ha despertado sospechas sobre el alcance de su poder e influencia. Hace poco, intentó lavar su imagen abriendo una página web con la lista de sus asistentes y un escueto comunicado sobre los temas tratados. La agencia Standard & Poor’s pertenece al grupo editorial estadounidense McGraw-Hill. La agencia Moody’s está repartida entre Berkshire Hathaway, la empresa del magnate norteamericano Warren Buffet y diferentes fondos de inversión de Estados Unidos, como Berkshire Hathaway y Capital World Investor.

La lucha de clases no es un anticuado concepto de un marxismo felizmente superado (sería mejor decir difamado, escarnecido y neutralizado). La lucha de clases es dolorosamente real. El mundo se mueve de acuerdo con los intereses de bancos, fondos de inversión, agencias de calificación y multinacionales que controlan hasta el precio de los alimentos. Los perdedores siempre son los mismos: los trabajadores, los desempleados, los inmigrantes, los menores, las mujeres, los discapacitados. En España, Izquierda Anticapitalista ha presentado una carta programática que incluye la reducción de la jornada laboral, la nacionalización de la banca y el sector energético, la creación de una Renta Básica de Ciudadanía y el reconocimiento del derecho de autodeterminación de Euskal Herria, Catalunya y Galicia. No creo que ningún país pueda acometer estas reformas sin una internacionalización de la izquierda. El modelo asambleario del 15-M no sirve para realizar objetivos tan ambiciosos. La democracia horizontal se convierte en parálisis cuando las metas son tan opuestas a la tendencia dominante. El 15-M no es un movimiento de izquierdas. La mayoría de los concentrados no habrían levantado la voz si la crisis no les hubiera afectado personalmente. “Siguen reunidos, pero ¿llegarán a alguna parte?” –se pregunta Fiona Maharg-Bravo-. El 15-M cuenta con amplias simpatías, “pero es difícil ver qué representa, excepto el descontento general. El movimiento posiblemente es demasiado disperso como para influir en el debate de las próximas elecciones generales” (El País, “¿Hacia dónde van los indignados?”, suplemento de Negocios, 17-06-2011). Nacionalizar la banca o el sector energético es inviable como medida nacional. Ningún país podría hacer algo semejante, sin sufrir un ataque especulativo de los mercados que hundiría su economía hasta niveles inconcebibles. Sólo el internacionalismo socialista puede frenar una economía globalizada, que ha condenado a mil millones de seres humanos a vivir en la pobreza absoluta, de los cuales el 70% son mujeres. De los cinco millones de niños que mueren de hambre en el mundo cada año, tres y medio son niñas, pues las madres casi siempre suelen conceder prioridad a la alimentación de los varones, de acuerdo con los prejuicios machistas que les han inculcado. No es cierto, sin embargo, que el hombre sea más productivo como trabajador. De hecho, la mujer africana realiza el 53% de la carga total del trabajo, remunerado y no remunerado. Como media trabajan 56 horas semanales, mientras que los hombres sólo trabajan 42.

No hay que resignarse. Es posible cambiar la dirección de la historia, pero exige una planificación rigurosa y un compromiso permanente. El primer paso es asumir que hay dos bandos: socialismo y capitalismo y escoger el espacio que cada uno desea ocupar y defender. La socialdemocracia ha perdido su credibilidad, limitándose a gestionar la economía de mercado, de acuerdo con los intereses de las oligarquías financieras. El capitalismo no acabará con la pobreza ni impulsará las libertades, pues su esencia consiste en propiciar la acumulación y en reprimir cualquier pretensión de igualdad o redistribución. No hay que ser pesimistas. No hay que caer en la tentación de pensar que el actual estado de cosas es irreversible, pues ese sentimiento forma parte del interés en conservar la desigualdad reinante. Hay que creer en un futuro diferente para que ese futuro se materialice. Pensar que es posible es una forma eficaz de ayudar a que sea posible. El socialismo –ya lo dijo Bertolt Brecht- “no es una locura, sino el fin de una locura”.


El socialismo sólo puede ser radical porque postula un cambio radical. La moderación no es un gesto de sensatez, sino de complicidad con las injusticias. “Moderado es interesante palabra –apuntó Ernesto Che Guevara-. Es la palabra que utilizan los explotadores para definir a quienes se pliegan a sus exigencias”. El capitalismo es una forma encubierta de genocidio. No me importa repetir una vez más las palabras de Jon Sobrino: “En el mundo actual, un niño que muere de hambre, muere asesinado”. Hay que defender el socialismo con convicción, con pasión, sin complejos ni vacilaciones. El socialismo puede librarnos de la miseria y de la alienación, de la explotación y del egoísmo individual. La revolución socialista no tiene plazos. Es un proceso sin fin, que coincide con el progreso de la humanidad hacia la dignidad y la libertad. Por eso es imparable, aunque a veces se demore o se entrometa la desesperanza. El socialismo es la aurora que se hace esperar, pero que al fin rebasa el horizonte y nos deslumbra a todos con su anhelada claridad.
fotos y fuente:intothewildunion.blogspot.com

martes, 28 de junio de 2011

Intelectuales y artistas piden la reconstrucción de la izquierda en un manifiesto

El juez de la Audiencia Nacional. Baltasar Garzón, encabeza un grupo de una veintena de jueces, escritores, actores y otros profesionales del cine, el teatro y la música, que solicitan en un manifiesto reconstruir la izquierda y recuperar la ilusión frente a la imposición de los mercados
Baltasar Garzón encabeza el grupo de intelectuales.foto.fuente:noticiasterra.es

Un grupo de una veintena de intelectuales entre los que se encuentran jueces, escritores, músicos o actores firman un manifiesto titulado 'Una Ilusión Compartida' en el que piden una reconstrucción de la izquierda que la vuelva en una forma de política e ideología más reconocible y adaptada a este tiempo.

Además de Garzón, entre los firmantes del mismo destacan el exmagistrado del Supremo José Antonio Martín Pallín; el director de cine, Pedro Almodóvar; los cantantes Joaquín Sabina y Miguel Ríos; la actriz Pilar Bardem; los escritores Almudena Grandes, Juan José Millás o Luis García Montero.

El manifiesto del que se hace hoy eco eldiario Público, critica que el Gobierno del PSOE "ha sido incapaz de imaginar otra receta que la de aceptar las presiones antisociales y degradar los derechos públicos y las condiciones laborales mientras los mercados financieros imponen el desmantelamiento del Estado del bienestar en busca de unos beneficios desmesurados".

El texto recoge además buena parte de las peticiones del Movimiento 15-M, al cual menciona añadiendo que "es evidente que los resultados electorales han pasado una factura contundente al PSOE" pero "las otras alternativas a su izquierda no han llegado a recoger el voto ofendido por las medidas neoliberales y las deficiencias de una democracia imperfecta".

Y es que, según este manifiesto, "el descrédito de la política y las quejas asiduas sobre la corrupción de la vida democrática no pueden dejar indiferentes a las conciencias progresistas" porque "son muchas las personas que, desde diferentes perspectivas ideológicas, se han sentido indefensas en medio de esta crisis económica, social e institucional".

El manifiesto considera que "la izquierda tiene un problema más grave que el avance de las opciones reaccionarias en las últimas elecciones municipales" y "se trata de su falta de horizonte". Por eso se reclama una renovación de ideas y concluye con la petición del "esfuerzo de todos, porque nada está escrito y todo es posible", ya que "el mundo lo cambian quienes, desde los principios y el compromiso cívico, se niegan a la injusticia, rompen con la tentación del acomodo y se levantan y pelean dando sentido a la ilusión".

sábado, 25 de junio de 2011

Biblioteca indignada

El éxito de los libros de Stéphane Hessel fomenta la aparición de breves ensayos de debate político. Los títulos que proponen alternativas toman el relevo a los que llamaban a la movilización

Una manifestante con un libro protesta ante un mosso, el pasado 15 de junio frente a la Ciutadella. foto:Toni AlbirManifestantes del movimiento social ¡Indignaos! que puso a prueba la democracia en las calles de España.foto:elindignado.fuente:elperiodico.com

Y al tercer año de la crisis la indignación estalló. El libro del nonagenario Stéphane Hessel llegó justo a tiempo para convertirse en la bandera, o en la marca no registrada, de un movimiento social. Y, además, en la punta de lanza de un fenómeno editorial. Detrás han venido imitaciones y réplicas, pero también una segunda oportunidad para autores que llevan años ofreciendo propuestas y referentes ideológicos alternativos. Y una nueva generación de literatura de combate, panfletaria en el mejor sentido de la palabra.
Arcadi Oliveres, uno de los autores y oradores de referencia en estos días, reconoce que ¡ Indignaos! y la obra colectiva Reacciona, «aunque no son ensayos en profundidad han servido para provocar a la gente». Pero la biblioteca de referencia del movimiento 15-J es mucho más amplia. «Las movilizaciones han incorporado a viejos luchadores y –añade– a una mayoría de gente que está haciendo un curso intensivo de pedagogía política, como muchos jóvenes que han pasado de la Playstation a la manifestación».
Esta formación intensiva requiere más argumentos que lemas. Y precisamente los casos prácticos que Oliveres expone en sus conferencias y libros , los ejemplos didácticos y las cifras escandalosas, se han convertido en el arsenal básico de muchos debates. «Tiene un punto de maestro y también de gurú, en el sentido de prever tendencias. A principios del 2010, con Aturem la crisi , vimos que era el momento de no solo denunciar sino también aportar soluciones», explica su editora Rosa Rey. Angle Editorial lleva vendidos unos 25.000 ejemplares en catalán de los libros de Oliveres. El último, una versión actualizada, en bolsillo, de Un altre món. «En las conferencias de Arcadi –duce Rey– hay gente de 60 años y de 18, y es necesario explicar cosas que son muy complicadas, como qué relación hay entre cómo se jugó con las hipotecas en Estados Unidos y que a un funcionario le recorten el 5% el sueldo».
ACTIVOS Y ACTIVADOS / Esther Vivas, miembro del Centre d'Estudis sobre Moviments Socials de la Universitat Pompeu Fabra y coautora, junto con Josep Maria Antentas, de artículos recogidos en tres de los libros que aparecen estos días, coincide en que el movimiento del 15-M se suman «personas que vienen de una trayectoria larga de activismo en movimientos sociales y gente que hace su primera experiencia; hoy somos más que antes del 15-M». Esta nueva generación necesita «materiales de reflexión que ofrezcan respuestas a las preguntas que se plantean», explica Vivas. Una prueba es que las bibliotecas improvisadas o las charlas formativas no han faltado en ninguna acampada.
Coincide con ella Anna Monjo, directora de la editorial Icaria: «El malestar que ha cristalizado ante la evidencia de que los políticos no discuten de nuestros problemas ha llevado a las asambleas a gente joven a la que ves que les faltan referentes, que descubren allí que existe la banca ética, o la agricultura de proximidad, o el cooperativismo... » Para estos potenciales lectores es necesario, opina Monjo, «pasar de explicar las carencias del sistema a dejar claro que hay alternativas». Y para ello no bastan los breviarios de agitación, sino una auténtica biblioteca alternativa (70 libros al año publica Icaria).
El banco teórico del que bebe el movimiento del 15-M no ha salido de la nada. Su arsenal ideológico y práctico es el de los últimos 10 años de movimiento altermundialista, e incluso tiene antecedentes mucho más cercanos en movilizaciones como las de v de vivienda . Arcadi Oliveres va más allá y ve «una coherencia con los movimientos del no a la guerra, las protestas contra la cumbre europea del 2002, contra el Banco Mundial en el 2000, contra la deuda externa y a favor del 0,7% para la cooperación en los 80 y 90».
Sin embargo, no todos los temas de la izquierda alternativa de la última década están encima de la mesa con la misma intensidad. «El movimiento responde al malestar tras dos años de crisis con la clase política actual y con el sistema bancario», analiza Vivas. Dos temas, con capacidad además de conectar con sectores sociales que van más allá de las minorías militantes, centran la atención: «La demanda de profundizar en una democracia radical y la exigencia de responsabilidades a la banca y a la clase política».
Según Enrique Murillo, en cambio, el reto es encontrar nuevas voces no alineadas, y está en ello en su editorial Libros del Lince. «He evitado a la izquierda envarada. El discurso de la izquierda europea está muerto de inanición, hay que hacer algo crítico pero diferente. Mucha gente que no estaba en el sistema de partidos resulta que pensaba».

Arengas, debates, razones y alternativas


¡COMPROMETEOS! / COMPROMETEU-VOS!
STÉPHANE HESSEL Y GILLES VANDERPOOTEN
El ¡Indignaos! del nonagenario Stéphane Hessel ofreció un eslogan inmejorable pero en el fondo, más allá de la llamada a la movilización, quedaba anclado en viejos referentes. En su nuevo libro, una conversación con el periodista Gilles Vanderpooten, que llegó ayer a las librerías, da un paso adelante: «Experimentemos, dirijamos la mutación, ecológica, solidaria, social, ética, económica y política, y tratemos de construir juntos un futuro sostenible».

REACCIONA
AA. VV.
Los grandes grupos editoriales (Planeta con Hessel, Santillana con este libro) fueron los primeros en romper el círculo más limitado del lector más militante. Coordinado por Rosa Maria Artal, Reacciona incluye textos de José Luis Sampedro, Federico Mayor Zaragoza, Baltasar Garzón, Juan Torres López, Àngels Martínez, Ignacio escolar, Carlos Martínez, Javier López Facal, Javier Pérez de Albéniz y Lourdes Lucía, con un prólogo de Hessel que proclama que este es «tiempo de accion, de participación, de no resignarse».

¿EL MEJOR DE LOS MUNDOS?
PASCUAL SERRANO
Uno de los tres primeros libros de la colección A Saco (Icaria) es ¿El mejor de los mundos?, de Pascual Serrano, uno de los creadores de la publicación electrónica Rebelión. «La mayoría de las personas de los países desarrollados están convencidas de que viven en el mejor sistema posible (...) La idea es mostrar las miserias, desmanes y aberraciones que el capitalismo ofrece como sinónimo de democracia, no con la intención de reformar el sistema o parchearlo sino de combatirlo, ya que es incompatible con el humanismo y la decencia».

ATUREM LA CRISI
ARCADI OLIVERES
Las conferencias de Arcadi Oliveres, presidente de Justícia i Pau, tienen diversas concreciones en forma de libro: en algunas pesa más la crítica al sistema, en otras la propuesta de alternativas, como sucede en este título publicado en enero del 2010, en un momentio en que el autor no se explicaba por qué no llegaba el estallido social que al final se ha producido. La vida editorial del libro es todo un termómetro social: una primera edición de 3.000 ejemplares fue pasando de boca en boca durante el 2010, y este año lleva ya dos reediciones.

LA VÍA
EDGAR MORIN
El veterano pensador francés Edgar Morin plantea en La vía. Para el futuro de la humanidad (Paidós) que el actual curso de la humanidad lleva a una sucesión de catástrofes y debe ser encauzado hacia una metamorfosis completa de nuestra sociedad «que impedirá que la humanidad sea esclavizada o destruida por la hipertrofia de los poderes que ella misma haya engendrado y no sea ya capaz de controlar». Morin vislumbra «una primavera que desea nacer» pero también una posible «edad de hielo» del espíritu que la puede aniquilar.

MANIFIESTO DE ECONOMISTAS ATERRADOS
ASKENAZY / COUTROT / ORLÉAN / STERDYNIAK
Al mismo tiempo que el primer libro de Hessel llegó a España el manifiesto de cuatro economistas franceses al que se han ido adhiriendo varios miles (Manifiesto de economistas aterrados, Barataria). Los autores denuncian que diez axiomas que justifican las políticas neoliberales (como que la UE defiende un modelo social europeo) son falsas, y proponen 22 medidas para hacerles frente (como mantener el gasto público e incluso aumentarlo en educación e investigación).

SUS CRISIS, NUESTRAS SOLUCIONES
SUSAN GEORGE
En las librerías coinciden los nombres clásicos del movimiento altermundialista y nuevos planteamientos, todos ellos planteando críticas a fondo y alternativas radicales al capitalismo de mercado. Por su lado Sus crisis, nuestras soluciones, de Susan George (Icaria). Por el otro, Cuando nada vale nada, de Raj Patel (Lince): «Debemos ver, valorar y gestionar el mundo de un modo más democrático, y entender que la propiedad y el gobierno pueden ser mucho más flexibles de lo que creíamos».

ASÍ NO PODEMOS SEGUIR
PAUL GINSBORG
Recordémoslo: los impulsores de las acampadas fueron el grupo Democracia Real Ya. La crítica al funcionamiento de la democracia parlamentaria por «la corrupción, el poder excesivo de los partidos políticos y el desapego de los votantes hacia la política» y la defensa de nuevas formas de participación ciudadana es la tesis de Así no podemos seguir, de Paul Ginsborg (Lince). Democracia radical, coordinado por Ángel Calle (Icaria), expone casos de participación democrática «desde abajo», basados en los «vínculos sociales» y no en la autoriATERRADOS
ASKENAZY / COUTROT / ORLÉAN / STERDYNIAK
Al mismo tiempo que el primer libro de Hessel llegó a España el manifiesto de cuatro economistas franceses al que se han ido adhiriendo varios miles (Manifiesto de economistas aterrados, Barataria). Los autores denuncian que diez axiomas que justifican las políticas neoliberales (como que la UE defiende un modelo social europeo) son falsas, y proponen 22 medidas para hacerles frente (como mantener el gasto público e incluso aumentarlo en educación e investigación).

SUS CRISIS, NUESTRAS SOLUCIONES
SUSAN GEORGE
En las librerías coinciden los nombres clásicos del movimiento altermundialista y nuevos planteamientos, todos ellos planteando críticas a fondo y alternativas radicales al capitalismo de mercado. Por su lado Sus crisis, nuestras soluciones, de Susan George (Icaria). Por el otro, Cuando nada vale nada, de Raj Patel (Lince): «Debemos ver, valorar y gestionar el mundo de un modo más democrático, y entender que la propiedad y el gobierno pueden ser mucho más flexibles de lo que creíamos».

ASÍ NO PODEMOS SEGUIR
PAUL GINSBORG
Recordémoslo: los impulsores de las acampadas fueron el grupo Democracia Real Ya. La crítica al funcionamiento de la democracia parlamentaria por «la corrupción, el poder excesivo de los partidos políticos y el desapego de los votantes hacia la política» y la defensa de nuevas formas de participación ciudadana es la tesis de Así no podemos seguir, de Paul Ginsborg (Lince). Democracia radical, coordinado por Ángel Calle (Icaria), expone casos de participación democrática «desde abajo», basados en los «vínculos sociales» y no en la autoridad.

PEQUEÑO TRATADO DEL DECRECIMIENTO SERENO
SERGE LATOUCHE
Serge Latouche llenó el CCCB de Barcelona hace pocas semanas con su defensa de la filosofía del decrecimiento: la reducción del PIB no solo puede no ser negativa sino incluso resultar necesaria para mantener un mundo sostenible y positiva para un reparto más justo de la riqueza. En su Pequeño tratado (Icaria) resume las tesis que desarrolla más ampliamente en otros títulos. Otro teórico de la filosofía del decrecimiento, Nicolas Ridoux, expone sus planteamientos en Menos es más (Lince).

martes, 21 de junio de 2011

Bauman traslada el concepto de "daño colateral" a la sociedad moderna

El teórico de la llamada modernidad líquida advierte del detonador de efecto retardado que supone el crecimiento incesante de la desigualdad en el mundo
El filósofo polaco Zygmunt Bauman, creador del concepto Modernidad líquida.foto:Wikipedia.fuente:lavanguardia.com

El sociólogo y filósofo polaco Zygmunt Bauman traslada en su último libro el concepto de "daño colateral", normalmente aplicado a las consecuencias accidentales de las intervenciones militares, a las víctimas de una sociedad cada vez más globalizada.

En Collateral Damage: Social Inequalities in a global age (Ed. Polity, 182 páginas), el teórico de la llamada "modernidad líquida" advierte de la espoleta de efecto retardado que supone el crecimiento incesante de la desigualdad en el mundo y la ceguera al respecto de políticos y otros que prefieren mirar para otro lado.

El incremento de la desigualdad, cada vez más visible donde quiera que se mire, es considerado, explica Bauman, solo como un problema económico y cuando se discute, lo que ocurre rara vez, es únicamente por lo que puede suponer de amenaza para la ley y el orden y no por sus peligros a corto o medio plazo para el bienestar físico y la salud mental de la sociedad y la cohesión de sus miembros.

El sociólogo emérito de la Universidad de Leeds, en el Reino Unido, explica esa categoría de individuos que se denominan en inglés "underclass" o "infraclase", un concepto imaginado para designar a quienes ocupan el lugar más bajo en la escala de distribución social, un grupo sin valor de mercado ni función específica y sin derechos, a diferencia de las clases trabajadoras o profesionales.

Pensar en términos de daños "colaterales" en una sociedad como la actual, movida solo por el más egoísta y desmedido afán de lucro, y en medio de una globalización que escapa a todo control es, según Bauman, asumir tácitamente una ya existente desigualdad de derechos y oportunidades y pensar que esos daños no son lo suficientemente importantes como para justificar los gastos de prevenirlos ni tenerlos en cuenta a la hora de planificar.

Asegura que el Estado providencia está siendo progresivamente capitidisminuido, cuando no directamente desmantelado, mientras que se eliminan una tras otra las reglas que antes limitaban los abusos del mercado.
Enfrentado a la vulnerabilidad e incertidumbre de la lógica o más bien falta de lógica del libre mercado, el Estado, según denuncia Bauman, simplemente "se lava las manos" y, sintiéndose impotente frente al capital y la especulación, encuentra otros tipos de vulnerabilidad a la que combatir para justificarse: las amenazas a la seguridad de las personas o a la propiedad.

La obsesión por la seguridad, visible en la constante instalación de videocámaras en lugares públicos y privados y la pujanza de las empresas dedicadas a proteger personas y propiedades, generan otro tipo de "daños colaterales" al erosionar continuamente la confianza que debe existir en una sociedad de individuos libres y fomentar una situación de continua sospecha.

Y lo que es más grave, en lugar de conseguir su objetivo de reducir la inseguridad ciudadana, no hace sino generar más miedo, ansiedad, hostilidad y agresión, explica Bauman, según el cual todo eso obedece a una razón bien clara y es que el fundamento de todo el poder político, como bien vio en su día el teórico del Estado totalitario Carl Schmitt, es precisamente la vulnerabilidad e inseguridad del individuo.

Pero Bauman no es con todo pesimista y piensa que, en la fase de globalización desenfrenada a la que se ha llegado, los factores esenciales de solidaridad humana que caracterizaron al Estado providencia requieren un marco institucional totalmente nuevo.

Un marco de creación de opinión y de formación de voluntades que supera a un país e incluso a un grupo de ellos, por lo que habría que llegar a instituciones universales, de las que el sociólogo reconoce que es imposible predecir de momento qué forma terminarán adoptando.

Lo claro para él es que el llamado Estado social, una de las grandes conquistas del pasado siglo, ha dejado de ser viable y solo lo que él llama un "planeta social", basado en organizaciones y asociaciones no gubernamentales que deberán actuar a escala universal, puede asumir las funciones que aquél ha venido cumpliendo con mayor o menor fortuna.

martes, 14 de junio de 2011

"El Che no consideraría verdaderas revoluciones las revueltas árabes"

Jon Lee Anderson, biógrafo del guerrillero, celebra la desclasificación íntegra de sus diarios de campaña en Sierra Maestra

Una mujer porta el retrato del Che durante una manifestación en Yemen contra el presidente Saleh.foto: Hani Mohammed
Ernesto Che Guevara llega en mulo al bohío donde les espera Fidel Castro, Celia Sánchez, Raúl Castro y Enrique Meneses para celebrar el almuerzo de Navidad, 25 Diciembre de 1957.foto:Enrique Meneses..fuente:elpais.com

Es un día de combate en Sierra Maestra. Ernesto Guevara está solo y huye al ser descubierto por guardias del dictador Batista. Esa misma noche, el guerrillero relata lo ocurrido en su cuaderno de campaña y concluye: "Sentí algo que nunca sentí: la necesidad de sobrevivir. Tendré que corregir eso la próxima vez". El episodio aparece en las pequeñas libretas de notas que el Che escribió durante su estancia en Sierra Maestra, a las que hasta ahora solo había tenido acceso completo el reportero Jon Lee Anderson para escribir Che Guevara. Una vida revolucionaria, considerada la mejor biografía sobre el mítico líder revolucionario. Hoy, coincidiendo con la celebración oficial del 83 aniversario de su nacimiento -en realidad nació un mes antes, pero su familia falseó la fecha porque fue concebido antes de que sus padres contrajeran matrimonio-, se publican por primera vez de forma íntegra con el título de Diario de un combatiente. "Son reveladoras, a pesar de que buena parte ya se conocía a través de otros textos. En ellas se puede ver cómo Ernesto Guevara se convirtió en el Che", explica Anderson por teléfono, celebrando la desclasificación de los apuntes.

Los diarios son una muestra sin precedentes de cómo se forja el guerrillero. Su obsesión por ser alguien que no teme a la muerte, de superar su naturaleza humana. "Un relato esclarecedor es el que cuenta cómo ejecuta personalmente al primer traidor, en el segundo mes de revolución, algo que no se supo hasta que se conocieron estas notas. Explica secamente cómo lo hizo, las últimas palabras del muerto y una única observación: esa noche no sintió asma", dice Anderson. La escritura es áspera, no hay intención literaria y algunos pasajes no tienen jugo histórico, pero su lectura resulta fascinante, asegura el biógrafo. "Los cuadernos son la materia prima que el Che utilizó para publicar años más tarde su famoso Pasajes de la guerra revolucionaria, un libro que elaboró de forma muy consciente, a modo de parábolas de la revolución, para fijar la crónica de los sucesos. Y es muy interesante ir de las notas al libro para ver cómo va extrayendo y limando esa materia prima".

No hay duda de que la experiencia directa del Che en Sierra Maestra despertará interés más allá de su valor como documento histórico. Allí donde hay un intento de desafío al statu quo, aparece la famosa fotografía que Korda le tomó en 1960, sea cual sea el origen del movimiento y el lugar del mundo en que se produzca. "Pero el mundo no es tan blanco ni tan negro como lo era en tiempos del Che y su postura sería muy compleja. Por ejemplo, no consideraría verdaderas revoluciones las revueltas en el mundo árabe porque las vería carentes de ideología. Por otro lado, en público se vería obligado a situarse en la crítica oficial al imperialismo estadounidense y a la intervención en Libia, pero en privado se sentiría incómodo con la corrupción y la manera de actuar de esos Gobiernos", reflexiona Jon Lee Anderson.

Aparte de un acercamiento a la figura del Che, los cuadernos ofrecen la apasionante crónica de cómo se fragua una revolución en dos años. "La etapa de Sierra Maestra fue crucial. En ese tiempo la guerrilla cuajó la revolución, adoptó una ideología y tomó el rumbo de la izquierda", subraya Anderson. Un proceso que se refleja en los diarios a través de sus comentarios sobre el día a día de la batalla, relatos de escaramuzas, observaciones sobre compañeros de lucha y recelos hacia algunos de ellos, incluido el propio Fidel Castro. "Algunas de estas notas resultan políticamente incorrectas y causaron indignación en algunas personas en Cuba cuando aparecieron en mi libro", recuerda Anderson. ¿Por eso han pasado tantos años escondidas en los archivos del Centro de Estudios Che Guevara en La Habana? Según los editores, tienen errores ortográficos e imprecisiones, lo que, unido a la falta de páginas importantes, había determinado que no se hubieran publicado de manera íntegra. Ahora, después de una "revisión exhaustiva", muchas han sido rectificadas.

El Che, una biografía a la altura del mito
Cuba publica el cuaderno inédito del Che en Sierra Maestra