jueves, 11 de noviembre de 2010

Libro en inglés del 'Che' explora el lado más íntimo del guerrillero

Es un texto que bucea en aspectos no contadosde la figura del guerrillero argentino-cubano

Ernesto Guevara de La Serna, también llamado el Che.foto:archivo.fuente:eltiempo.com

El lado más íntimo de Ernesto 'Che' Guevara, su infancia, su capacidad para moverse entre un mundo de privilegios y el de los más necesitados y su relación con la muerte que le acechaba todo el tiempo son explorados en un libro que la escritora argentina Lucía Álvarez de Toledo ha publicado en inglés.

'The Story of Che Guevara' (La historia del Che Guevara), que acaba de publicar la editorial Quercus se centra en el Ernesto Guevara hombre y no en el icono cuya imagen adorna camisetas, boinas y las habitaciones de millones de estudiantes en todo el mundo.

"He escrito un libro íntimo, no político", dijo Álvarez de Toledo en una entrevista. La autora, que ha traducido al inglés otros libros del 'Che', ha hablado con familiares y amigos del guerrillero, a muchos de los cuales conoce ella misma de su infancia transcurrida en Argentina.

Al analizar el imán que Ernesto Guevara de la Serna (1928-1967) aún ejerce en el mundo, la escritora cree que su atractivo radica en la fidelidad a sus ideas, a morir por sus creencias.

"Hay mitos. Pero ¿qué tenía este tipo (hombre) y no otro? ¿Dónde están las camisetas de Mao (Zedong), de (Nikita) Jruschov, las de Fidel Castro? Entonces, ¿qué tenía este tipo? Y es que no hay nada más atractivo en el mundo que ser fiel a sí mismo, a morir por lo que uno cree", destacó Álvarez de Toledo.

"Fue un soldado y murió por sus ideas, esa es la parte del 'Che' que es más atractiva, era el hombre menos racista y menos clasista del mundo" y tenía "un gran carisma", agregó.

Muchas de las cosas que ayudaron al 'Che' en su obsesión por extender la revolución en todo el mundo las aprendió de pequeño, pues le resultaba más atractivo ver de cerca la vida de la gente sin recursos y el trabajo de los gauchos en el campo argentino.

"A Ernesto le interesaba más la dinámica de los chicos pobres que tenían que ganarse la vida que la de su propia clase social, que lo tenía todo. Creo que era más interesante para él estar con estos chicos", dijo la escritora y traductora, que vive en el Reino Unido desde finales de los pasados años sesenta.

"Se movía con facilidad entre los dos mundos", según Álvarez de Toledo, quien recordó que el 'Che', de pequeño, robaba mantas de su casa para dárselas a los niños más humildes de las chabolas cuando veía que éstos sólo tenían papel de diario para abrigarse por las noches en la cama, en la que dormían varios pequeños porque no había otra.

"Creo que para él era más interesante estar con esos chicos, era más interesante que (la vida) de un (pequeño) 'príncipe' (por su vida de privilegio) y eso ejerce una gran influencia en él", afirmó.

El 'Che', agregó, tuvo una infancia "muy colorida", es fácil ver cómo "esa infancia le desarrolló cosas que tuvo después en la vida".

"Él siempre iba a los puestos donde vivían los gauchos, donde (éstos) tenían que castrar el ganando, vacunarlo, él siempre estaba con los hijos de los gauchos, le parecía más divertida la vida de los gauchos que la vida de salón (por la buena vida que llevaba su familia)", según Álvarez de Toledo, quien considera que todo esto le sirvió después cuando intentó llevar su revolución por el mundo.

Destacó que "todo eso le rinde en la sierra porque sabe hacer cosas, monta a caballo" y, "como médico, sabe curar heridas. Accidentalmente tuvo la formación ideal para ser un guerrillero".

Otra influencia en el 'Che' fue el asma, "esa enfermedad maldita, que lo ataca y nunca sabía el grado de ahogo (que le producía)", por lo que tenía una relación "extraña" con la muerte porque estaba siempre acechándole, resaltó Álvarez de Toledo.

En su libro, la escritora intenta además desmontar muchos de los mitos que hay sobre la vida del "Che", como la idea que tienen algunas personas de que Fidel Castro le traicionó en Bolivia.

Según Álvarez de Toledo, Castro "le dijo sí a todo lo que el 'Che' quería", pues le suministró todos los elementos -pasaportes falsos, dinero, campos de entrenamiento- para llevar su revolución a Bolivia, donde el guerrillero murió en 1967.

viernes, 15 de octubre de 2010

Obligatorio izar banderas

EL PROYECTO ES SÓLO UN PROYECto, y por eso el asunto no es grave: es simplemente preocupante
Bandera de la República de Colombia.foto:wikipedia.fuente:elespectador.com

Por: Juan Gabriel Vásquez

Hablo del proyecto de ley por el cual se expide, es decir que se reforma, el Código Nacional de Policía. Germán Vargas Lleras y Rodrigo Rivera lo radicaron la semana pasada, como lo cuenta El Espectador en su editorial del martes; y, como lo cuenta El Espectador en su editorial del martes, hay en el proyecto más de un artículo que revisar. Yo aproveché el editorial para leer entero el texto, y lo confirmo: este proyecto no puede, no debería, ser aprobado como está. Necesita una corrección urgente. Y no me refiero al estilo.

Bueno, sí: me refiero también al estilo. A mí, que tanto tiempo pasé leyendo el Código Civil de Andrés Bello, me cuesta mucho encajar sin anestesia la prosa grosera, la redacción escolar y las torpezas gramaticales de los que ahora redactan las leyes en Colombia. No creo que sea exagerado pedir que una ley de la República conozca la diferencia entre "sólo" y "solo"; no creo que sea pedante pedir que distinga entre "poner" y "colocar" (un artículo de este código prohíbe que se "coloquen obstáculos" que impidan el acceso a las zonas peatonales). El futuro Código de Policía establece como obligación policial impedir en ciertos lugares el ingreso de sustancias "psicotrópicas, alucinógenas, tóxicas o farmacodependientes". No creo que sea pretencioso aclarar a los preclaros redactores que hablar de sustancias farmacodependientes es como hablar de aguardientes dipsómanos.

Aunque la verdad es que eso no debería importarnos. No debería importarnos la tendencia que tiene el futuro Código de Policía a poner comas antes de los verbos: "El director general de la Policía Nacional, determinará…". "El Gobierno Nacional, expedirá…". O bien podríamos preocuparnos por las comas, pero sólo después de habernos preocupado por la moral, palabrita que, según mis cuentas, aparece en el futuro Código doce veces. Una cifra incómoda: si esta mezcla de policía con moral, si este otorgamiento a los agentes del orden público de facultades para decidir sobre la moralidad de mis comportamientos me preocupa tanto, es sin duda por la tendencia que han tenido los poderes a meterse en la vida de los ciudadanos (desde su vida sexual hasta su vida telefónica) durante los años de Uribe.

Tal vez exagero, sí. Lo que no me parece exagerado, en cambio, es rechazar las disposiciones del artículo 103, que obliga a asistir a programas pedagógicos a ciudadanos que cometan "faltas de policía", y eso con el fin de "fortalecer la disciplina social". A mí lo de "disciplina social" me huele más bien feo; luego me entero de que entre los violadores de esta disciplina están quienes "usen indebidamente la bandera" o no icen "el pabellón nacional en las fiestas patrias". Dejemos de lado ese adverbio terrible, indebidamente, que transmite a la Policía el derecho de decidir cuál es el uso debido de una bandera. Estamos ante un Código que consagra el sentimiento patriótico como obligación, y eso sí es grave. Las sanciones contra los que no lo muestran (o no lo sienten) no son de recibo. Los derechos individuales —y entre ellos el de no izar banderas si a uno no se le da la gana— no pueden seguir siendo malversados por estos poderes que no distinguen mucho la protección del allanamiento.

viernes, 20 de agosto de 2010

El mito fabulado

RESEÑA

A partir de la invención de un mito primigenio, se desarrolla la fabulación de una saga cosmológica, que nos lleva de la mano hasta la ciudad de Aydebarke: ciudad de ciudades, donde se condensan las formas de la arquitectura humana de las más diversas culturas. Recrea, en buena parte, el mundo de la selva, de los Iseike, la última tribu nómade primitiva cuyo descubrimiento causa sensación en un grupo de investigadores, desde periodistas hasta la propia iglesia. El relato se va contando, con una prosa clara, precisa, impregnada de un lirismo en clave cuyo narrador se desdobla en varias voces narrativas que cuentan la fusión desde los más remotos orígenes de la humanidad a los más intrincados mundos tecnológicos de la ciencia ficción, donde el mito primigenio y su naturaleza está latente como una fuerza metafísica y de conversión de los tiempos históricos de la realidad a un mundo fantástico.

Un ejemplar de esta fabulosa novela- porque realmente lo es- llegó a nuestras manos bajo una serie de episodios intrigantes para deleitarme con su lectura. El autor pareciera otro ser salido de la propia entraña del relato que ofrece al lector, "porque afirma haber nacido en la segunda mitad del siglo XX. Vivió entre las sombras, las luces, los sonidos y los olores de las selvas y las montañas donde no se conocen las fronteras trazadas por el hombre. Sin embargo, en la actualidad, es un peatón anónimo en las grandes urbes del mundo donde se solaza y sufre con la cultura global".

SACRILEGIO

Simón Jánicas

Diente de León Editor

276 páginas

49.999 pesos

www.simonjanicas-sacrilegio.blogspot.com

Puedes adquirir la novela en el Portal de la Librería de la U

viernes, 6 de agosto de 2010

La marihuana también sale del clóset

Desde la censura de los años 30 a la aparente liberalidad de los 60, la representación del consumo de cannabis en el cine llega a nuestros días con la consagración del género stoner y la mirada adulta de "Policía, adjetivo", filme rumano recién estrenado

PROHIBIDA. Recorrido por la historia cinematográfica de una hierba prohibida y no tanto.foto.fuente:Revista Ñ

La rutina del detective Cristi es bastante aburrida: tiene que seguir a un estudiante que fuma marihuana por las calles de Vaslui, una ciudad rumana tan gris como detenida en el tiempo. En Policía, adjetivo, la nueva película del director de Bucarest 12:08, Corneliu Poromboiu, asistimos al monótono procedimiento que sigue el joven policía para averiguar si el chico es o no dealer.

Después de varios días de vigilancia, Cristi está seguro de que el chico fuma con amigos pero no vende. Sin embargo, el jefe insiste con detenerlo y Cristi sufre una crisis de conciencia: no quiere arruinarle la vida con tres años y medio de cárcel (el mínimo por posesión en Rumania) por algo que en parte de Europa ya está despenalizado y que pronto, supone, se despenalizará en Rumania también. Policía, adjetivo es un policial atípico, en el que una definición de diccionario puede ser crucial. La película pone en escena el dilema ético de Cristi y también la impotencia del individuo solo frente a los hábitos autoritarios de la burocracia. Pero además, el filme propone un abordaje original del tema de la marihuana.

Desde los inicios del sonoro, el cine representó el consumo de marihuana desde los enfoques más diversos. El recorrido por las principales películas que se refirieron al porro o lo tuvieron como protagonista ilustra los cambios en los discursos y los prejuicios sociales. Desde la demonización de los años 30 a la apología de los 60 y 70 y el surgimiento ­en el siglo XXI­ de la comedia fumona como género, la representación de la marihuana en el cine se puso a tono con los vientos que soplan en el mundo a favor de la despenalización.


La hierba infernal

El cine tuvo desde sus inicios una relación estrecha con las prohibiciones. En 1934 la Asociación de Productores de Estados Unidos creó el Código Hays, una serie de reglas sobre lo que se podía ver en la pantalla y lo que no. El Código condenaba las películas que "rebajaran el nivel moral de los espectadores" y, para ello, prohibía mostrar una larga lista de cosas, entre las que se contaba el tráfico y consumo de drogas. Pero como los tabúes y el sensacionalismo venden, hubo cineastas que se dedicaron a producir películas al margen de los estudios y explotar esos temas con bastante morbo.

Uno de los pioneros de ese cine ­conocido como exploitation­ fue Dwain Esper, que en 1936 dirigió Marihuana.

La película de Esper utilizaba la excusa moralizadora de advertir sobre los peligros para incluir todo aquello que las buenas costumbres no permitían mostrar.

Aunque los títulos anunciaban que el filme se había hecho con ayuda de oficiales de narcóticos, el afiche promocional no dudaba en recurrir a un combo de pecados para atraer al público: "La hierba con raíces en el infierno", "Crimen", "Lujuria", "Extrañas orgías", "Fiestas salvajes". Marihuana cuenta la historia de Burma, una chica que va con amigas a una fiesta, fuma un porro y termina embarazada, soltera, adicta y traficante.

En 1937, Estados Unidos prohibió el cannabis y acompañó la decisión con una fuerte campaña publicitaria. En 1938 apareció El porro de la locura ("Reefer Madness"), del francés Louis Gasnier, que antes había dirigido a Carlos Gardel en Melodía de arrabal, Cuesta abajo y El tango en Broadway. El título original del filme ­financiado por una iglesia para alertar a los padres­ era Cuéntale a tus hijos ("Tell your children").

Pero Dwain Esper lo compró y reeditó para distribuirlo en el circuito del exploitation con un título más vendedor. Según la película, la marihuana lleva a la locura. Para demostrarlo, muestra a chicos que fuman y se vuelven asesinos, violadores o que participan de orgías. La demonización va tan lejos que es graciosa. Con el tiempo, la película se volvió de culto y llegó a tener una remake musical.

Según diversos testimonios, hacia fines de los años 40 la única droga conocida en Argentina era la cocaína. Pero Argentina Sono Film quiso aprovechar el revuelo mediático que había generado la detención de Robert Mitchum por posesión en 1948, y produjo Marihuana (León Klimovsky, 1950). La película cuenta la historia de un médico que pierde a la mujer en el bajo mundo de la marihuana, y es arrastrado él también a la adicción y la vida criminal.

En 1968, Lucas Demare (La guerra gaucha) filmó Humo de marihuana, una remake del filme de Klimovsky en la que los efectos del porro son un mix arbitrario e inverosímil de la abstinencia de la cocaína y la psicodelia del LSD.

El testimonio de la actriz Marcela López Rey ­citada en el libro Cine bizarro, del cineasta y crítico Diego Curubeto­ evidencia el grado de ignorancia y mitificación del tema: "En esa época ­señala­, en Argentina nadie conocía esta droga, por lo que ninguno de los actores sabía cómo era fumar un cigarrillo de marihuana. Lucas Demare se sentía todo un experto, pero en realidad él de lo que sabía era de la blanca, así que nos indicaba fumar marihuana de una manera muy rara".

En los años 40, 50 y parte de los 60, la censura de Hollywood impidió que la marihuana apareciera en la pantalla. Según cuenta Curubeto en su libro, Orson Welles fue el primero en incluir escenas con marihuana en una película hecha por un estudio.

En Sed de mal ("Touch of evil", 1958), un grupo de chicanos rockers secuestran a la protagonista y la drogan con marihuana. La asociación no era casual: para los norteamericanos, la hierba era cosa de grupos marginales, radicales o de inmigrantes.

Pero no siempre que el cine se ocupó del cannabis fue para desinformar o estigmatizar a sectores minoritarios. En una línea distinta, el corto Cáñamo para la victoria ("Hemp for victory", 1942), producido por el Ministerio de Agricultura de Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial, alentaba el cultivo y la manufactura. Es que además de los usos terapéuticos y recreativos, la planta sirve para fabricar productos textiles como lonas, cuerdas, redes, arpilleras y telas; y en 1942 era necesaria para suplir la escasez de fibras industriales importadas de Europa. Pero después de la guerra, el gobierno negó la existencia del corto.


Flower Power

En los años 60, la percepción de que la marihuana era peligrosa empezó a cambiar. Para los estudiantes, fumar porro era una forma de rechazar los valores establecidos. La marihuana sintetizaba las ansias de libertad de una nueva generación, y se convirtió en el símbolo de la contracultura. Los Beatles, por ejemplo, la probaron en 1964 de la mano de Bob Dylan, y cuando empezaron a filmar Help! (Richard Lester) en 1965, ya la habían incorporado a su desayuno diario.

Suprimido el Código Hays en 1967, el cannabis volvió a aparecer. Busco mi destinto ("Easy Rider", 1969), dirigida y protagonizada por Dennis Hopper, en el papel de un motoquero hippienarco, se convirtió en un éxito de taquilla, fue nominada a dos Oscar y ganó el premio a la mejor ópera prima en el Festival de Cannes. La película, famosa por su retrato del consumo de drogas, contribuyó a desestigmatizar el tema, igual que Woodstock, el filme (Michael Wadleigh) que retrató el punto más alto de la contracultura, y que en 1971 se llevó el Oscar al mejor documental.

En los 70, la marihuana parecía estar en todas partes y las referencias en el cine viraron hacia la apología. El porro pasaba así a formar parte de la cultura popular. Pero la verdadera revolución llegó en 1978, con una película de bajo presupuesto que la Paramount no quiso distribuir: Como humo se va ("Up in smoke"), de Lou Adler. Protagonizada por Cheech Marin y Tommy Chong, es una comedia apologética bastante divertida y la primera de una saga de filmes sobre las aventuras de dos hippies que viven fumados. Con Cheech y Chong quedó atrás la imagen siniestra del fumador de porro, y se abrió paso la caricatura del hippie fumado, pacifista y medio tonto. Cheech y Chong también se volvieron personajes de culto.


Divina comedia

Después de un período de relativa tolerancia, en los 80 el gobierno de Ronald Reagan volvió a la carga con la guerra contra las drogas, pero para entonces los directores ya se animaban a incluir escenas con marihuana en películas para todo público (como en Nine to five o Cómo eliminar a su jefe, 1980). En 1993, Richard Linklater estrenó Rebeldes y confundidos ("Dazed and confused"). Ambientado en 1976, este clásico de la comedia juvenil­y homenaje a American Grafitti, 1973, de George Lucas­ cuenta el último día de clases de un grupo de estudiantes que fuma porros hasta dentro del aula.

Ya en la primera década del siglo XXI, empezó a tomar forma un género nuevo, descendiente de Cheech y Chong: las películas stoner , donde la acción gira en torno a conseguir marihuana, perderla, recuperarla o fumarla.

"De un tiempo a esta parte ­observa la editora de la revista de cultura cannábica THC, Celeste Orozco­ aparecieron películas que incorporan el fumar porro como una situación de la vida cotidiana de los personajes, sin problematizar la cuestión. No siempre son buenas películas, pero esto indudablemente tiene que ver con que la percepción del tema está cambiando, virando hacia la normalización".

Entre los títulos stoner más famosos están Aventura nocturna ("Harold and Kumar go to White Castle", Danny Leiner, 2004), la secuela Dos colgados muy fumados ("Harold and Kumar escape from Guantanamo bay", Jon Hurwitz y Hayden Schlossberg, 2008) y Pineapple express (David Gordon Green, 2008).

Pero el porro ya aparece también en comedias mainstream como Ligeramente embarazada (Judd Apatow, 2007) o Enamorándome de mi ex (Nancy Meyers, 2009).

A nivel local, un buen ejemplo es la comedia Tiempo de valientes (Damián Szifrón, 2005), con esa escena memorable en la que un policía prende un porro en el auto, para sorpresa del psicoanalista que lo acompaña.

Para darse una idea de cuánto cambiaron las cosas, basta recordar que en varios lugares ya se despenalizó el consumo terapéutico y que, en 2009, la Corte Suprema argentina declaró inconstitucional la norma que reprime la tenencia de marihuana para consumo personal. Como el cine nunca es ajeno a lo que pasa a su alrededor, la proliferación de porros en la pantalla ya no sorprende a nadie. Pero la reflexión irónico-existencial de Policía, adjetivo ­que traslada el debate al plano de la conciencia­ introduce una variante nueva y reclama a su modo dejar atrás las leyes del viejo estado totalitario.

Contexto: documentales y activismo

La revista británica The Economist publicó en 2009 un artículo en el que propone legalizar las drogas como la solución menos mala ante el fracaso de la prohibición.

La legalización del consumo, sostiene, expulsará a los delincuentes y transformará un problema legal en uno de salud pública. El argumento está en sintonía con el estado del debate público, que en el caso de la marihuana es emblemático: el reclamo por la despenalización empezó en Estados Unidos en los 70, y hoy ya es global.

En la última década, el activismo cannábico produjo numerosos documentales que recorren la historia de la legislación, el negocio económico, los estudios científicos y la manipulación informativa de los gobiernos y los medios en relación a la marihuana.

"'Grass' (Ron Mann, 1999) fue la primera película que dejó en claro a todo el mundo, a favor y en contra, que el problema no son las sustancias prohibidas sino las leyes que las regulan ­señala Celeste Orozco, editora de la revista de cultura cannábica THC­.

Es una excelente investigación sobre la historia de la prohibición en Estados Unidos, con fragmentos de películas de antipropaganda y experimentos de la CIA".

Después surgieron otros documentales como "The Union" (Brett Harvey, 2007), que examina el funcionamiento del negocio; y "Super high me" (Michael Blieden, 2007), parodia de "Super size me" (Morgan Spurlock, 2004), el filme que retrataba los efectos de McDonalds sobre la salud. En "Super high me", el comediante Doug Benson se somete a 30 días de abstinencia y 30 de consumo permanente de porro (en California, con receta médica es legal) y muestra cómo repercuten ambas "dietas" en su salud. "Me parece bastante malo ­dice Orozco­, pero tiene imágenes muy buenas de los dispensarios californianos y todas las trabas que les han puesto para funcionar. Y también hay documentales que están muy por fuera del registro del activismo, como 'Haschisch' (Daniel Grabner, 2002, sobre los campesinos del hash en Marruecos), que es más bien una película contemplativa pero de todos modos arroja bastante luz a la cuestión".

Certifica.com Certifica.com

jueves, 5 de agosto de 2010

Irán lanza una web satírica con caricaturas sobre el Holocausto

Pretende denunciar la 'mentira' del asesinato de seis millones de judíos

Una de las caricaturas de la web www.holocartoon.com.fuente:elmundo.es

Una fundación iraní ha lanzado una web con caricaturas sobre el Holocausto con el objetivo de cuestionar la dimensión histórica del aniquilamiento masivo de judíos durante la II Guerra Mundial. El sitio www.holocartoons.com está financiado por una organización cultural no gubernamental.

Sus contenidos provienen sobre todo de un libro sobre el Holocausto publicado en 2008 con dibujos y textos satíricos sobre la tragedia y su supuesta utilización por parte de los israelíes. "Esta web está dedicada a todos aquellos que fueron asesinados con el pretexto del Holocausto", se lee al entrar en la página, que se abre con la canción de la 'Pantera Rosa'.

La intención de la página web es denunciar la "evidente mentira" del asesinato programado de seis millones de judíos, "una mentira tan obvia que no hacen falta más explicaciones", explica uno de los textos de presentación.

Viñetas polémicas

En uno de los dibujos puede verse a un judío escribiendo la "historia del Holocausto" con la punta afilada de su larga nariz. En otra viñeta se ve a otro enarbolando una bandera con la palabra "libertad", pero la insignia no es sino una lengua cortada. También aparece un retrato de Adolf Hitler, que en lugar de su característico bigote tiene una estrella de David.

Desde la Revolución Islámica de 1979, Irán no reconoce a Israel como Estado soberano e incluso evita utilizar el nombre del país, al que sólo se refiere como "régimen sionista". Las tensiones llegaron a su máximo punto en 2005, cuando el presidente Mahmud Ahmadineyad lanzó diversos ataques verbales contra su "enemigo" y se refirió al Holocausto como "un cuento de hadas".

En diciembre de 2006 se celebró en Teherán una conferencia sobre el tema a la que asistieron diversos líderes antisemitas y neonazis. Ahmadineyad y otros funcionarios del régimen islamista argumentan que Occidente, al mismo tiempo que considera libertad de expresión humillar a más de 1.000 millones de musulmanes con caricaturas de Mahoma, también ve como un crimen la investigación de un hecho histórico.

jueves, 29 de julio de 2010

Castro regresa con un libro de memorias de la lucha guerrillera

El antiguo líder comunista relata su visión de la batalla de Sierra Maestra en 1958

Fidel Castro, el líder de su revolución, vivito y escribiendo sus memorias.foto.fuente:el pais.com

Ya lo decía hace días una vecina de este corresponsal: "Fidel esta suelto y sin vacunar". Y otro habanero agregaba: "Está que se regala". Ambas expresiones, andar "suelto y sin vacunar" y "regalarse", se emplean en Cuba para explicar que alguien va embalado y que no hay quien lo pare. También funcionan a modo de aviso: "¡Cuidado¡" o "¡Hay Peligro¡". Sin duda, tras cuatro años alejado de los escenarios públicos, las recientes reapariciones del viejo líder comunista (siete en menos de tres semanas) confirman que de está de regreso y peleando. En su última presentación, el 26 de julio, ante un centenar de intelectuales y artistas, Castro adelantó que pronto publicaría un libro sobre pasajes de la lucha guerrillera en el que llevaba meses trabajando.

Dicho y hecho. Ayer mismo, el diario Granma difundió un artículo suyo en el que reveló contenidos de 'La victoria estratégica', título del testimonio, y anunció que saldría a la luz "a principios de agosto". Además, a punto de cumplir 84 años, Castro expresó su "animo" de escribir un segundo volumen de memorias guerrilleras, para el que incluso ya tiene nombre: "La contraofensiva estratégica final".

En La Victoria estratégica narra episodios de la batalla librada el verano de 1958 en la Sierra Maestra contra las tropas de Fulgencio Batista. Fue el último intento de aniquilar a los revolucionarios. Según Castro, aquellos combates enfrentaron a unos 300 barbudos con 10.000 soldados batistianos. "La derrota de la ofensiva enemiga, después de 74 días de incesante combate, significó el viraje estratégico de la guerra. A partir de ese momento la suerte de la tiranía quedó definitivamente echada", pues, asegura, se hizo "evidente la inminencia de su colapso militar."

El libro, con el detallismo típico de Castro, hace un recuento exhaustivo de acciones militares y pretende ser un balance definitivo sobre ese capítulo de la guerra. Las fuerzas rebeldes, dice, perdieron 31 hombres. "El enemigo sufrió más de mil bajas, de ellas más de 300 muertos y 443 prisioneros, y no menos de cinco grandes unidades completas de sus fuerzas fueron aniquiladas, capturadas o desarticuladas. Quedaron en nuestro poder 507 armas, incluidas dos tanques, diez morteros, varias bazucas y doce ametralladoras calibre 30". Castro agrega que "a todo ello habría que añadir el efecto moral de este desenlace y su trascendencia en la marcha de la guerra". "La Sierra Maestra", afirma en tono épico, " quedaba liberada por siempre".

Estas primeras memorias constan de 25 capítulos y, según reveló el ex mandatario, el volumen contiene abundantes fotos, "de la calidad posible en aquellas circunstancias", así como mapas y "esquemas gráficos sobre los tipos de armas que utilizaron ambos contendientes". Para aquellos que no son historiadores ni tienen especial interés en batallas de hace medio siglo, probablemente será más atrayente la "pequeña autobiografía" que Castro incluye en el libro por motivos que él mismo explica: "No deseaba esperar que se publicaran un día las respuestas a incontables preguntas que me hicieran sobre la niñez, la adolescencia y la juventud, etapas que me convirtieron en revolucionario y combatiente armado". Castro anda suelto. Esperen más noticias.


miércoles, 23 de junio de 2010

La revolución que quiso pagar Rockefeller

Dos historiadores descubrieron documentos que prueban que el grupo Rockefeller ofreció costear una revolución comunista en los países bolivarianos a cambio de petróleo


PRUEBA. Parte de los documentos hallados en el Archivo Estatal Ruso de la Historia Socio-Política.foto.fuente: Revista Ñ


El grupo petrolero Rockefeller propuso financiar la "revolución comunista" con la que soñaban los primeros partidarios de Lenin en los países bolivarianos (Colombia, Venezuela, Ecuador), a cambio de que sus líderes le garantizaran concesiones de oro negro a perpetuidad.

Documentos que acreditan ese ofrecimiento y cómo el mismo se discutió en la Internacional Comunista o Komintern se encuentran en el Archivo Estatal Ruso de la Historia Socio-política, RGASPI (Rossiiskii Gosudarstvennyi Arkhivialno-politicheskoi istorii) y fueron encontrados por dos especialistas en el comunismo en Latinoamérica, los historiadores rusos, padre e hijo, Lazar y Víctor Jeifets.

Ese archivo sirve como depositario principal de la documentación relativa a la historia del socialismo, los registros del Partido Comunista de la Unión Soviética y sus predecesores, sobre todo antes de 1953, incluidos los papeles de la Komintern así como los registros del Komsomol, la organización para la juventud. Opera bajo la supervisión de la Oficina de Archivos Federales de Rusia (Rosarchiv).

Sobre la base de un trabajo minucioso de los papeles de la III Internacional, los Jeifets junto con el suizo Peter Huber, prepararon un diccionario bibliográfico sobre latinoamericanos que participaron de una manera u otra de las tareas de la Komintern, bajo el titulo La Internacional Comunista y América Latina, 1919- 1943 (2004, Instituto de Latinoamérica de la Academia de Ciencias de Moscú junto al Institut pour histoire du communisme, de Ginebra).

Lazar y Victor Jeifets estudiaron el nacimiento de los partidos comunistas que en busca de su destino dieron pasos tempranos para la creación de la Gran Colombia (Colombia, Venezuela, Ecuador), cuyo instrumento sería la Federación de Pueblos Latinoamericanos y de la Federación Sindical Mundial, dependiente de la Komintern. Los líderes del Partido Socialista del Ecuador suponían la existencia en esos países de una situación revolucionaria capaz de convertirse en revolución socialista. Pero evaluaron que el estado organizativo de los partidos afines era débil por lo que consideraron la necesidad de unificarse con venezolanos y colombianos y trabajar bajo una dirección común.

Durante este debate registrado por cartas del ecuatoriano Ricardo Paredes a la IC, se consideró el plan que trajo a la discusión el dirigente sindical colombiano Raúl Mahecha, de gran prestigio por su participación en una huelga en plantaciones del banano en su país. El mismo explicaba una propuesta a él llevada por los representantes del grupo Rockefeller de poner a disposición del Partido Socialista Revolucionario de Colombia, "para realizar la revolución social, primero en Colombia, después en Ecuador y luego en Venezuela", 5 millones de dólares, 20 mil fusiles, 10 millones de proyectiles, 200 cañones con pertrechos, 500 ametralladoras, un buque de guerra de 5 toneladas y 1.800 millones de dólares para Colombia con la condición de que esta última le otorgue a la Standard Oil la concesión petrolera.

La documentación revela que emisarios de Rockefeller hablaron sobre la disposición de hacer un desembolso "para el estado proletario" en otros países, "según la riqueza del subsuelo en esta materia". A los negociadores de la Standard Oil, juraban, no les interesaban los tipos de gobierno que estaban en el poder en esos países ya que manifestaron igual disposición de ponerse de acuerdo con "conservadores, liberales, demócratas, anarquistas, socialistas, comunistas" pues, afirmaron, "que lo que conseguirán es el petróleo de esas naciones... que no intervendrán de ninguna forma en materia política ni en cuestiones económicas y de comercio, fuera de sus concesiones". Para proceder a la entrega de dinero y arsenales, les eran suficientes las firmas de Alberto Castrillón, otro relevante dirigente obrero y de Mahecha "en documento secreto que harán inmediatamente y que sería aceptado por los camaradas".

La propuesta se extendía al Partido Socialista Ecuatoriano y al Partido Revolucionario Venezolano. En caso de rechazo por parte de los comunistas, los emisarios anticiparon que ofrecerían este plan a Enrique Olaya Herrera, quien se perfilaba como presidente, plan que incluía organizar la invasión a Ecuador para "imponer su política petrolera y conseguir el oro negro que empieza a carecer en EE.UU. y que Inglaterra le va quitando sus posiciones en Colombia y otros países". La secesión de Panamá del territorio de Colombia en 1903, incrementó el nacionalismo y puso en dificultades transitorias al capital de los EE.UU. que aprovecharon firmas británicas.

Semejante propuesta le parecía un "cuento cómico" a Enrique Terán, que ejercía la Secretaría general del Partido Socialista Ecuatoriano. Sin embargo, la situación puso a los líderes del PSE y a Mahecha en particular ante una elección seria. Ninguno de los involucrados se atrevía a tomar una postura por su cuenta y riesgo sin consultar con la Komintern. Incluso reflexionaron, a guisa de "ejercicio intelectual", qué lograrían aceptando la propuesta, si la misma podía contribuir a favorecer la rápida realización de la revolución social, con mayor posibilidad de victoria. En caso contrario, pensaban, la revolución podría estar asociada con "lo que representaba la lucha contra las concesiones imperialistas, como se dio en Rusia, mientras la revolución social no triunfara en otros países, capaces conjuntamente en aplastar al imperialismo".

La ventaja consistía en la entrega por "esos bandidos" de armamento "(....) inmediatamente y sin despertar ninguna sospecha por parte de la burguesía". El resultado final podía ser "la posibilidad de triunfar en las tres repúblicas y formar nuestra unión federativa soviética que compone una fuerza tan grande que podríamos declarar la guerra a las concesiones después y aplastar al imperialismo con nuestra guerra continental y montoneras. La oportunidad de no dejar avanzar a la reacción más adelante hasta que aniquile nuestros partidos como en Chile, México, Cuba, Venezuela, etc. La reacción se presenta, como hemos dicho, muy seria contra nuestras conquistas y nuestras organizaciones. Si va más adelante sin que tomemos el ataque como defensivo, es muy posible que a nuestros débiles partidos nos diezme el asesinato y las masacres infames con que sigue soñando la burguesía. El poder ayuda eficientemente en América Latina a la liberación de todas las naciones del continente...." (Carta de J. Paredes al secretariado de la Komintern el 9 febrero de 1929).

Estaban convencidos de que podrían llevar adelante semejante curso de acción y así lo hicieron saber a la Komintern, que no estaba en condiciones de dar ayuda para la revolución con los alcances del grupo petrolero. Por ello los líderes socialistas reclamaron al secretariado de la IC una rápida respuesta al "derecho de adoptar soluciones propias". Jamás Moscú respondió la carta o se extravió.

Además, como revelan otros documentos sobre pedidos de ayuda militar y económica para "lanzar la insurrección" en Venezuela, por ejemplo, fueron eludidas por el Kremlin, lejos entonces de alentar una revolución continental.