Hacia las 7:00 p. m. de este miércoles, Gustavo Petro salió al balcón del Palacio del Liévano para despedirse de miles de seguidores que, durante tres meses, llenaron la Plaza de Bolívar para apoyarlo.
Con una entrada vehemente Petro advirtió que su último discurso como alcalde estaría cargado de acusaciones a un Gobierno que, según él, no respetó sus derechos. “Esta vez va a ser muy difícil hablar con tranquilidad”, inició Gustavo Petro.
Creo que las cosas están al
desnudo, creo que mejor que sea así, la hipocresía no vale, para las
decisiones que están por tomar, la Bogotá Humana, el Alcalde ganó
limpiamente en las elecciones, no compró un solo voto, no ensució la
decisión popular, ni con la sangre ni con la cocaína, quienes dan el
golpe de Estado contra la Bogotá Humana se han hecho elegir con los
dineros de la corrupción, con la sangre y con los dineros de la cocaína.
La
Bogotá Humana no solamente ganó en las elecciones, ganó también en la
ciudadanía, después de dos años cuando llegamos aquí a este palacio con
el 32 por ciento del electorado, hoy tenemos el 62 por ciento de la
población bogotana al lado nuestro y no solamente nos ganamos el corazón
de la ciudadanía bogotana , sino que nos ganamos el corazón de la
ciudadanía colombiana, la Bogotá Humana, ganó en la justicia, cuando se
le planteó el reto arbitrario de la destitución al alcalde acudimos a
los instrumentos de defensa que la Constitución colombiana nos permitía,
ganamos en el Tribunal Administrativo de Cundinamarca la tutela, se
dividió el Consejo de Estado ganamos la primera ponencia, resguardaba
los derechos de la ciudadanía, los derechos de la ciudad, las libertades
civiles y los derechos fundamentales del Alcalde y cuando el Consejo de
Estado, en una mayoría solo determinada por los amigos y amigas íntimas
del Procurador, decidió negarle al Alcalde y a la ciudad de Bogotá, el
derecho a la tutela entonces ganamos el máximo de los derechos las
medidas cautelares del Sistema Interamericano de Derechos Humanos ,
ganamos en las elecciones, ganamos en el corazón de la ciudadanía y
ganamos en la justicia, no les quedaba otro camino que la torpeza de la
arbitrariedad antidemocrática, no les quedaba otro camino que el golpe
de Estado y lo han dado, creímos que el Procurador ciego en su fanatismo
que ha llevado a la ciudad y a Colombia a esta crisis institucional,
solo porque no puede comprender la diferencia, solo porque considera
pecadores a los que tiene opciones sexuales diferentes, a las mujeres
que cuidan de su cuerpo o a quienes pensamos la vida y el mundo
diferente, pensamos que esa arbitrariedad iba a quedar encerrada en las
oficinas de la Procuraduría convertida en una Policía política, el señor
Presidente de la República, Juan Manuel Santos, se comprometió
públicamente y se comprometió personalmente con el Alcalde a que si las
medidas cautelares de la Comisión Interamericana salían favorables al
Alcalde, las respetaría, el Presidente de la República mintió, en
cálculos políticos durante el día de hoy, que yo creo que tenían varios
días antes, formulando unas ideas absurdas ante la opinión
internacional, ha decidido destituir al Alcalde Mayor de Bogotá, elegido
legítimamente e imponernos un Alcalde, al que en lo personalmente
quiero, no deja de ser un impostor.
El
Presidente de la República ha dicho que considera torpes las medidas
cautelares porque se expidieron cinco horas después de las decisiones
del Consejo de Estado, la torpeza es del Presidente, los pueblos de
América Latina, de toda la América después de vivir tragedias,
comenzando por la que vivió la ciudad de Bogotá, el 9 de abril de 1948,
cuando empezó a gestarse en esta misma ciudad el Sistema Interamericano y
mientras asesinaban al Alcalde y candidato Presidencial, Jorge Eliecer
Gaitán, el pueblo latinoamericano que tuvo que sufrir el golpe de Estado
de Salvador Allende y su muerte, que tuvo que vivir dictaduras
sanguinarias en el Cono Sur y en Centroamérica, que tuvo que vivir
guerras revolucionarias, que tuvo que vivir millones de exiliados, un
millón de muertos por la violencia política, nuestra propia sociedad
colombiana que lleva 60 años de violencia a la cual le han descuartizado
sus hijos más valiosos, a Luis Carlos Galán a Pizarro, a Jaramillo, a
Pardo a Garzón a tantos otros, viviendo esa tragedia de la historia
contemporánea, ese pueblo latinoamericano con el pueblo colombiano fue
construyendo el sistema interamericano de derechos humanos, fue
construyendo unas instancias judiciales para proteger el derecho a la
vida, el derecho a la expresión, el derecho a la libertad civil, el
derecho político, de la tragedia de los muertos construimos ese sistema,
lo defendimos, muchos aquí presentes en esta plaza, mucha gente humilde
a lo largo y ancho de Colombia a visto salvar su propia vida por la
existencia de ese sistema, protegiendo campesinos, protegiendo líderes
de víctimas, protegiendo dirigentes sindicales, dirigentes juveniles,
dirigentes políticos porque de otra manera en las esquinas de las
ciudades y de los campos nos iban a asesinar, yo estoy aquí hablando
como Alcalde porque me protegió la Comisión Interamericana hace 10 años y
me salvó la vida.
La orden que habían dado era de asesinarme y
gracias a las medidas cautelares que el Gobierno del año 2003 quiso
quitarme, hoy estoy vivo aquí, ese sistema interamericano, esas
instancias máximas de la justicia convencional, la justicia que protege
los derechos y las libertades fundamentales de los pueblos de América ha
sido agredida en el día de hoy por el Presidente de la República de
Colombia, Juan Manuel Santos.
A
pesar de todas las críticas que podíamos tener a gobernantes, a
Presidentes de la República como Gaviria, como Samper, como Pastrana,
como Uribe, ni siquiera Uribe se atrevió a desconocer una sola medida
cautelar expedida por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, ni
siquiera Uribe y por primera vez en la historia del sistema
interamericano un Presidente de la República de Colombia; se atreve a
desconocer un requerimiento solo porque protegía un alcalde elegido por
el voto popular que no pertenece a su partido, que pertenece a la
izquierda progresista de Colombia. Lo que no hizo Uribe lo hizo Santos,
el golpe de Estado contra Bogotá Humana arbitrario, torpe, desconociendo
ya no simplemente el voto de la ciudadanía bogotana, sino la justicia
interamericana, demuestra que está incapacitado realmente para hacer la
paz de Colombia, ¿Cómo va hacer la paz?, como va a quienes ejercen
violencia en Colombia, cómo va a acercárseles y decirles que él es capaz
de garantizarles los derechos políticos, la vida y las libertades de
esas personas que hoy se levantan en armas, si a quien no se levantó en
armas y sanamente se ganó con el voto popular la Alcaldía, solamente
por un triste cálculo político y electoral lo destituye. A quienes
ganamos en las urnas limpiamente, en el corazón de la ciudadanía
limpiamente y en la justicia limpiamente, nos destituyen ¿de qué
garantías políticas y libertades civiles nos viene aquí a hablar? No
existe en Colombia, las han anulado, si alguna vez las tuvimos, por
tanto la pregunta es ¿Qué hacer? ¿Cómo comportarnos?
Desde el momento
en que la oficina del fachismo, su sede en la Procuraduría, salió la
destitución movilizamos la ciudadanía urbana, las nuevas ciudadanías, la
viejas, el pueblo de Bogotá, sin que ni un solo acto de violencia
hubiera ocurrido, la violencia salió de ellos, las amenazas de muerte,
los balines contra las estaciones de TransMilenio, los sabotajes a
nuestro sistema, las amenazas de muerte al Canal Capital, la censura de
Canal Capital, la policía política permanente en nuestras oficinas.
En
nosotros, la ciudadanía, queda depositada la única esperanza de paz
para Colombia, quienes dirigen este país no tiene la estatura moral ni
intelectual para hacerlo, quienes dirigen este país prefieren hacer el
cálculo de los gamonales conservadores para las próximas elecciones, que
el balance de las libertades civiles de la ciudadanía bogotana que
deciden anular, quienes dirigen no son capaces, entonces esa capacidad
para hacer la paz, esa capacidad para hacer las reformas democráticas,
queda en manos del pueblo, desde este balcón cuando el batallón Guardia
Presidencial se alista para que un alcalde no elegido por el voto
popular reemplace al alcalde Petro, nos corresponde a nosotros la tarea
de la paz y poder imponer la paz, poder liberarnos de la guerra y de la
violencia, va depender exclusivamente de nuestra propia capacidad de
movilización, de que seamos capaces de vencer el pesimismo, seamos
capaces de vencer la tristeza, de que seamos capaces de vencer la
ignominia, la arbitrariedad, el NO pasarán sigue siendo la consigna,
nosotros seguiremos acudiendo a la justicia, le pediremos a los pueblos
de América que no dejen destruir el Sistema Interamericano de Derechos
humanos seriamente afectado por el presidente de la República de
Colombia, Juan Manuel Santos.
Lo que
no hizo Chávez, que siendo presidente en Venezuela recibió mi carta
como senador de la República donde le pedía que fortaleciera el Sistema
Interamericano de Derechos Humanos y protegiera los derechos cautelares
del señor jefe de la oposición venezolana, Leopoldo López, miren
ustedes la doble moral en Colombia, RCN, Caracol llenan sus espacios,
sin agredir a la prensa por favor, que son compañeros trabajadores y
trabajadoras a ellos les dan órdenes, con tranquilidad, los espacios de
esos noticieros son llenados con las imágenes de la manifestaciones de
la oposición venezolana, que claman allá porque se protejan los derechos
y sus libertades cuidadanas, hablan de lo que la sentencia de la Corte
Interamericana de Derechos Humanos propugnó a favor de Leopoldo López,
pero cuando lo mismo pasa en Colombia las imágenes no son transmitidas,
cuando el dirigente de la oposición se llama es Gustavo Petro, solo
porque es de izquierda, entonces los mismo que alaban y aplauden las
medidas cautelares a favor del señor Leopoldo López, aquí denigran y
destruyen la misma instancia porque hizo lo mismo a favor de Gustavo
Petro, doble moral se llama eso, pues lo que ha hecho el presidente Juan
Manuel Santos, no lo hizo en vida el presidente Chávez, él aceptó las
medidas y aunque entabló una discusión con la Corte Interamericana de
Derechos Humanos, las aceptó, como las acepto Uribe en Colombia, como
las acepto Samper y Gaviria, el único presidente que ha rechazado las
medidas es el actual presidente de Colombia Juan Manuel Santos.
Les
diremos a la Corte Interamericana de Derechos Humanos, en un año la
Corte Interamericana dirá que se resarcen lo derechos políticos del
alcalde Gustavo Petro, en ese momento el presidente Juan Manuel Santos
no habrá pasado a la historia por hacer la paz, sino por haber sido él
que ayudo a destruir el Sistema Interamericano de Derechos Humanos de
las Américas, triste papel en la historia solo por un pecueco cálculo
electoral de corto plazo.
Nos
corresponde a nosotros como pueblo colombiano ayudar a fortalecer ese
sistema y la constitución de los derechos fundamentales de los pueblos
de América, pero también vamos a actuar aquí, también vamos a seguir
diciéndole a los magistrados, a los jueces, no piensen simplemente en el
alcalde Petro, piensen en sus propios hijos, no dejen perder las
posibilidades de las libertades, de la democracia y de la paz,
seguiremos haciendo acciones judiciales al interior de Colombia, todos
ustedes, todas ustedes, pueden hacerlo, la justicia de Colombia debe
responderle a la ciudadanía colombiana.
Pero
como pueblo, como ciudadanía, tenemos una responsabilidad mayor nos
corresponde cambiar todas esas instituciones, nos corresponde que la
dirigencia política de este país no le responda al narcotráfico y a la
trampa, sino le responda a las ideas, a los principios, a la decencia a
la ciudadanía, cambiar esas instituciones, construir las instituciones
de la paz, la dirigencia de la paz, la generación de la paz, nos impone
una tarea enorme, convocar a los pueblos de Colombia a la Asamblea
Nacional Constituyente.
Yo no puedo
decirles voten por aquel o por aquellas, el voto en Colombia no sirve,
esta es la demostración histórica, nos lo habían repetido en el pasado
pero decidieron ejercerlo en el presente, en el siglo XXI, quitarle el
poder al voto ciudadano, quitarle la esencia a la democracia, quitarle
la esencia y el alma al Estado Social de Derecho a la Constitución del
91, han matado la Constitución del 91 y por tanto nos corresponde como
ciudadanía establecer las nuevas instituciones de la paz y eso no lo
podemos hacer solos, eso no lo podemos hacer en esta Plaza de Bolívar
por muy llena que esté, tenemos que llenar todas las plazas, tenemos que
llegar a todas las ciudades y los campos, tenemos que convocar a los
pueblos, no para decirles voten por tal, sino para decirles movámonos
por la constituyente, movámonos por la paz.
No
sé si vuelva a esta Alcaldía, creo que sería más importante que otros
llenasen estos palacios del poder, otras llenasen estos palacios del
poder pero con otro poder, el poder democrático del pueblo, retornar
aquí a que nos amenacen, retornar aquí a que nos digan; o hacen las
cosas como la oligarquía colombiana quiere o se va, no tiene sentido, yo
no nací en una generación que se haya acostumbrado a arrodillarse ante
la oligarquía colombiana, al lado mio murieron sin arrodillarse.
Yo
he tomado con responsabilidad, con tranquilidad la decisión de no
exponer esta ciudadanía que nos ha acompañado tan querida, la que
sostuvo y sostiene a la Bogotá Humana, no quiero exponerla a la
violencia, no quiero que nuestros hijos vean en nosotros los que
convocan a la violencia, se que en este momento sería fácil, el camino
más fácil sería el del levantamiento violento, pero no se lo merecen
estas personas que sin moral no son capaces de respetar el voto, no se
merecen la sangre del pueblo, no se merecen el riesgo del pueblo, no se
merecen el temor del pueblo y por eso durante estos meses y en el día de
hoy, esta noche seguimos convocando a la acción pacífica de la
ciudadanía, el Alcalde va a salir de esa oficina y se va a instalar en
los barrios populares en el sur de la ciudad, quien usurpa se va a
sentar en mi escritorio y va a sentir la soledad del pueblo , nosotros
allá donde estemos vamos a sentir la compañía de la movilización popular
y desde allí vamos a convocar al pueblo de Colombia a la plaza pública,
quiero llegar a Barranquilla, a Cali, a Medellín, a convocar a la
ciudadanía por la Asamblea Nacional Constituyente, quiero que resistamos
sin violencia desde la universidad, desde la calle, desde el barrio,
desde el lugar del trabajo, desde la empresa pública, cuando aquí
intenten privatizarla, desde la ciudadanía misma tejiendo los lazos de
la unidad, quiero convocar al pueblo costeño todo, quiero convocar al
pueblo vallecaucano todo, quiero convocar al pueblo llanero y al pueblo
paisa y santandereano, no a que voten por mí, el voto hoy en Colombia no
sirve, a que hagamos las nuevas instituciones, la Constituyente, quiero
que nos declaremos en Asamblea permanente, quiero que no nos cansemos
de la movilización popular.
La
justicia quizás nos devuelva a esta oficina y ese día otra vez
llenaremos la Plaza de Bolívar, pero mientras tanto llego la hora de
levantar a la ciudadanía colombiana, los campesinos que de aquí
salieron, los indígenas que de aquí salieron, los pueblos de las
ciudades que aún no se movilizan, la fuerza que necesitamos en toda
Colombia, en la diversidad política y social que sea del caso, para
obligar a la oligarquía colombiana a convocar al Constituyente que haga
la paz en Colombia.
Voy a ir a
Barranquilla, voy a ir a Cali, voy a hablar con la dirigencia campesina e
indígena, voy a ir a la Habana, voy a ir a Washington, pero
fundamentalmente quiero ir al corazón de las colombianas y los
colombianos, nos esperan días difíciles que vale la pena vivir, no saben
cuanta intensidad de vida hemos tenido en estos meses, recuerden bien
los mensajes de la Bogotá Humana, aquí demostramos que los servicios
públicos no privatizados son mejores, aquí demostramos en apenas dos
años que sacamos más muchachos y muchachas de los colegios públicos con
calificaciones alta, superior y muy superior de los exámenes del Icfes
que la educación privada, aquí demostramos en dos años que una ciudad de
Colombia la más grande, podía llegar a no tener un solo niño muerto de
hambre, aquí demostramos que se podía disminuir la pobreza y la
desigualdad social, aquí demostramos en estos dos años que la paz es
posible, aquí demostramos en estos dos años que el neoliberalismo no
sirve para Colombia, por eso nos sacan. Que se quede esa oficina sola,
sin ciudadanía, mientras la justicia restablece los derechos de pueblo,
nosotros nos vamos al pueblo, quiero las organizaciones de comités
ciudadanos por la Constituyente organizados en todos los barrios de
Bogotá, en las universidades, en todos los municipios de Colombia, en
todas las veredas del país, en todas las ciudades sin peleas liberales,
conservadores, comunistas juntos, gente que no tenga que ver con
partidos, jóvenes del hip hop, de las culturas, deportistas, artistas,
mujeres, trabajadores y trabajadoras, pueblos indígenas y pueblos afros,
rom, la diversidad de Colombia organizada en los comités por la
Constituyente de Colombia, la próxima Plaza que visitaremos es la Plaza
La Paz de Barranquilla, los invito pueblo caribe a que me esperen y los
invito a ustedes a iniciar esta jornada por la transformación de
Colombia, no pudieron vencernos, no pudieron hacerlo ni en las urnas, ni
en el corazón y la mente ciudadana, ni en la justicia, los derrotamos
plena e integralmente, la arbitrariedad de ellos es la demostración de
su profunda debilidad, la fortaleza y el poder están aquí, no van a
rodear este Palacio impidiendo que el que usurpa funciones del elegido
entre, no quiero violencia, enfrentarán a pobres con pobres y eso ellos
no se lo merecen, vamos a plantear la batalla civil en donde toca, en
toda Colombia, aquí volveremos con las multitudes y con la justicia, así
que podemos decirlo con toda certeza, No pasarán, podemos decirlo con
toda certeza, la Bogotá Humana vive porque se quedó en el corazón del
pueblo bogotano, podemos decirlo con toda certeza, esta generación, este
pueblo, esta ciudadanía es la que es capaz de hacer la paz y la
democracia en Colombia, la lucha por los derechos, la lucha por la
libertad comienza en nuestros corazones, comienza ya, vamos a librar esa
batalla. ¡Viva Bogotá!, ¡Viva Bogotá Humana!, ¡Viva la expresión
genuina del pueblo!.
Si nos toca ir a paro nacional, a la huelga civil pacífica...
Si
este gobierno no es capaz de aceptar las decisiones del pueblo, ni las
decisiones de la justicia, como en el día de hoy ha demostrado de manera
pacífica el pueblo colombiano, debe ir a la huelga general por la
Asamblea Constituyente y la paz en Colombia, allí estaremos al lado de
ustedes con la fortaleza de que Colombia se respeta y de que Bogotá se
respeta, la democracia y la paz en Colombia se respetan y la haremos
respetar.
Gracias ciudadanas y
ciudadanos, mi corazón está con ustedes, sin temor, sin miedo, con la
frente alta, con la decencia en nuestras manos. No pasarán.
Gracias.